REQUISA EN CHIMALTENANGO | No era solo un agujero en el piso, descubren escondite con armas y municiones

Una requisa ejecutada en el Centro Preventivo para Hombres y Mujeres de Chimaltenango permitió descubrir un arsenal de armas de fuego oculto en el área de aislamiento, lo que vuelve a poner bajo la lupa los controles de seguridad en las cárceles del país.
En el operativo participaron unidades especializadas de la Policía Nacional Civil (PNC) en apoyo al Sistema Penitenciario, como parte de las acciones permanentes para recuperar el control de los centros carcelarios.
Hallazgo de pistolas y municiones en dormitorio
Durante la inspección, los agentes localizaron un agujero en el piso de uno de los dormitorios del sector de aislamiento, donde encontraron cuatro pistolas envueltas en nylon, 12 tolvas y 188 municiones.
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En el mismo registro se decomisaron dos cajas con 94 municiones adicionales y una tarjeta SIM, lo que apunta a posibles vínculos con estructuras criminales que operan desde el interior de la prisión.
El material bélico fue embalado en el lugar por personal de la Fiscalía, que documentó la escena y dio inicio a las investigaciones para determinar cómo ingresó el arsenal al recinto y quiénes estarían implicados en su resguardo y uso.
Las autoridades no descartan que las armas estuvieran destinadas a planear ataques o mantener el control entre reclusos.

Un reo detenido como presunto responsable
Como resultado del operativo fue capturado el privado de libertad Jorge Alberto Carrillo, de 46 años, señalado como responsable del sector donde se localizaron las armas.
De acuerdo con los registros del centro carcelario, Carrillo ingresó en 2019 sindicado de los delitos de robo agravado y transporte ilegal de armas de fuego.
La detención busca atribuirle, de forma preliminar, la presunta administración o custodia del arsenal oculto, mientras el Ministerio Público amplía las diligencias para establecer si hay más reos o posibles contactos externos involucrados.
No se descarta que el caso derive en nuevos procesos penales y sanciones administrativas dentro del penal.

Otros decomisos y refuerzo de controles en requisa
En otros sectores del preventivo también fueron localizados objetos punzocortantes y accesorios para teléfonos celulares, elementos prohibidos que suelen utilizarse para amenazas, extorsiones y conflictos entre internos.
Estos hallazgos refuerzan la percepción de que aún persisten brechas en los controles de ingreso y en la supervisión cotidiana dentro de las cárceles.
Las autoridades señalaron que este tipo de requisas forman parte de una estrategia permanente para garantizar la seguridad en los centros de detención, que incluye la búsqueda de armas, teléfonos y otros ilícitos, así como el registro de datos biométricos de cada privado de libertad.
El objetivo declarado es limitar la capacidad operativa de estructuras criminales que, pese al encierro, buscan seguir delinquiendo desde prisión.
