Lemus califica de “aberración jurídica” la exclusión de profesionales en el Cang

La reciente orden judicial que dejó fuera del padrón electoral a politólogos, criminólogos e internacionalistas colegiados en el Cang ha sido el punto de mayor fricción en este proceso. Astrid Lemus, quién avanzó a la segunda vuelta junto a Estuardo Gálvez, no dudó en calificar esta medida como un golpe a la democracia interna del gremio. Para la candidata, se trata de un retroceso histórico que busca manipular el resultado final de la elección para favorecer a los grupos de poder tradicionales.
«Me parece una aberración jurídica y un absurdo que haya colegiados de primera y segunda categoría», denunció Lemus con firmeza. La abogada recordó que estos profesionales han tenido el derecho al voto desde 1982 y que arrebatárselos mediante un amparo a mitad del proceso es una violación flagrante a la seguridad jurídica. Según su lectura, esta decisión responde a un cálculo político donde esos votos eran vistos como «peligrosos» para el sistema.
Lemus fue más allá al cuestionar el uso distorsionado de las garantías constitucionales en Guatemala. «Se ha desnaturalizado la esencia del amparo para convertirlo en una herramienta de exclusión», señaló. Para la aspirante a la CC, resulta paradójico que quienes buscan integrar el tribunal que debe proteger la Constitución sean los mismos que utilicen artimañas legales para segmentar y silenciar a una parte de sus propios agremiados.
La candidata explicó que esta exclusión no solo afecta a los profesionales de ciencias afines, sino que debilita la legitimidad de quien resulte electo. Al reducir el padrón de forma arbitraria, se genera un vacío que empaña la representatividad del cargo. «Estamos viendo cómo el sistema se defiende a sí mismo eliminando a quienes piensan diferente», agregó Lemus, haciendo eco de las críticas que la OEA también vertió sobre el proceso.
Astrid Lemus descarta aliarse con grupos que «capturaron» la justicia
En su análisis, Lemus sostiene que esta «aberración» es precisamente lo que ella busca combatir desde adentro de la CC. Afirmó que la Corte debe dejar de ser una oficina que «arregla» problemas políticos para volver a ser el máximo intérprete de la ley. La exclusión de sus colegas, según ella, es la prueba más fehaciente de que el tribunal actual necesita una reforma profunda en su criterio de admisión de amparos.
La profesional también lamentó que estas decisiones judiciales generen una percepción de caos y falta de reglas claras. «Lo que buscan es el desencanto para que el abogado independiente no vaya a votar», advirtió. Por ello, su propuesta para la segunda vuelta incluye una defensa técnica de la colegiación integral, asegurando que todos los miembros del CANG deben tener igualdad de derechos y obligaciones sin distinción de su especialidad.
El desenlace de esta controversia marcará un precedente peligroso para futuras elecciones gremiales. Astrid Lemus finalizó este punto asegurando que, de ganar la magistratura, su voto siempre será en favor de la inclusión y la interpretación extensiva de los derechos ciudadanos. «No podemos permitir que el derecho se use para destruir el derecho mismo», concluyó, reafirmando su compromiso con la transparencia institucional.







