De la tensión diplomática al ataque: qué llevó a EE. UU. a actuar contra Venezuela

El ataque de Estados Unidos contra Venezuela del 3 de enero de 2026 es la culminación de una escalada político‑militar que Washington justificó con acusaciones de narcotráfico y de “narcoestado” contra el gobierno de Nicolás Maduro, y con la narrativa de una operación contra infraestructuras del crimen organizado. Al mismo tiempo, Caracas lo atribuye a un objetivo político: derrocar al chavismo y controlar los recursos energéticos del país bajo el pretexto de la lucha antidroga.
Contexto previo al ataque
-
Desde mediados de 2025, EE. UU. incrementó la presencia naval y aérea en el Caribe y frente a las costas venezolanas, acompañada de operaciones contra barcos señalados como “narcolanchas”.
-
La administración de Donald Trump calificó de forma sistemática a Venezuela como “narcoestado” y presentó a Maduro como líder de una estructura criminal transnacional ligada al tráfico de drogas.
Disparadores inmediatos
-
En los últimos meses de 2025, fuerzas estadounidenses destruyeron decenas de embarcaciones y atacaron convoyes en el Caribe y el Pacífico, alegando que transportaban droga vinculada a redes que operan desde Venezuela, con más de un centenar de muertos reportados.
-
Paralelamente, se denunciaron acciones encubiertas, incluido un supuesto ataque con drones contra instalaciones vinculadas al narcotráfico en la costa venezolana, atribuido extraoficialmente a la CIA.
Objetivo declarado por Estados Unidos
-
En su mensaje tras las explosiones en Caracas, Trump afirmó que EE. UU. ejecutó “un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder” y anunció la captura de Nicolás Maduro y su esposa, presentándolo como un éxito en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico.
-
Voceros de Washington habían adelantado que venía una “nueva fase de operaciones” con acciones encubiertas y ataques selectivos para presionar al liderazgo venezolano, más que una invasión terrestre clásica.
Lectura política y geoestratégica
-
Analistas y opositores venezolanos interpretan que el objetivo de fondo es forzar la salida de la cúpula chavista y redibujar el mapa de poder y de control de las reservas petroleras venezolanas bajo una narrativa de seguridad y antidrogas.
-
El gobierno de Venezuela denuncia que el verdadero motivo es un cambio de régimen y el control de sus recursos, calificando el ataque como “crimen de agresión” y pidiendo una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU.
Versión y reacción de Venezuela
-
Caracas sostiene que se trata de una “gravísima agresión militar” contra zonas civiles y militares en Caracas y otros estados, que viola la soberanía y el derecho internacional, y declara el estado de “conmoción exterior”.
-
El Ejecutivo venezolano exige condena internacional, el cese inmediato de los ataques y responsabiliza a EE. UU. de los daños humanos y materiales, mientras figuras como Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello llaman a la movilización interna y a la defensa del país.







