Xelajú MC levanta la voz: Denuncian desigualdad de criterios por parte de Concacaf

El club altense, a pesar de su éxito en la Copa Centroamericana, expresa su molestia por la negativa de usar su estadio, el Mario Camposeco, mientras que a sus rivales se les aprueban sedes que tampoco cumplen con el reglamento. La directiva señala pérdidas económicas y un desgaste logístico significativo.
Mientras el equipo celebra su clasificación a los cuartos de final de la Copa Centroamericana, la junta directiva de Xelajú Mario Camposeco, encabezada por José Carlos López, ha manifestado públicamente su descontento con las decisiones de Concacaf. El directivo denunció una aparente falta de uniformidad en los criterios para la aprobación de estadios, lo que ha perjudicado deportiva y económicamente al club.
A pesar de haber realizado todas las gestiones y cumplir con las condiciones mínimas solicitadas, Concacaf denegó la petición del equipo para jugar en el Estadio Mario Camposeco. López expresó su sentir: «Estamos un poco sentidos como club todavía. Hicimos todos los esfuerzos, el estadio reúne hoy en día las condiciones que Concacaf pide, las condiciones mínimas las tenemos cubiertas».
El punto más álgido del conflicto radica en la regla del aeropuerto internacional. Mientras a Xelajú se le negó su sede, su próximo rival en Panamá, el San Miguelito, jugará en un estadio ubicado a 175 kilómetros del Aeropuerto Internacional de Tocumen, excediendo el límite de 150 km que estipula el reglamento. «Ahí no encontramos congruencia en ese sentido», afirmó el directivo. «No nos están midiendo con la misma vara».
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Esta situación ha obligado al equipo a jugar toda la copa en condición de visitante, asumiendo «costos importantes» y un enorme desgaste logístico. «Nosotros estamos jugando de visita toda la copa», explicó el dirigente, detallando el agotador viaje de casi un día y medio que deben realizar para cada partido, en contraste con la comodidad que tendrían en casa.
A pesar de la molestia, el club ya ha presentado una queja formal. «Yo personalmente ya hice el reclamo personal, vía telefónica, con gente de Concacaf», aseguró el directivo. Si bien para el actual torneo y su posible continuación en febrero la sede no podrá cambiarse, la directiva está documentando todo para volver a solicitar la aprobación en futuras competiciones internacionales.
En el plano deportivo, el cuerpo técnico y los jugadores tuvieron la libertad de elegir la sede alterna, decidiéndose por el estadio Cementos Progreso, priorizando el aspecto deportivo sobre el financiero. De cara a una hipotética clasificación, la decisión sobre mantener o cambiar de sede para el torneo de febrero volverá a recaer en ellos.
Por ahora, el equipo se mantiene «contento, pero compenetrado» en su próximo partido en Panamá, buscando seguir haciendo historia a pesar de las adversidades administrativas y logísticas.