¿Quién es el niño del Grammy en el Super Bowl? Gesto de Bad Bunny abre debate global

Uno de los momentos más comentados del espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 2026 no fue musical, sino simbólico: Bad Bunny entregando un Grammy a un niño sobre el escenario. La escena, breve pero poderosa, desató un intenso debate en redes sociales sobre la identidad y el mensaje detrás del gesto.
Tras la transmisión, algunos usuarios comenzaron a especular que el niño podría ser Liam Conejo Ramos, un menor cuyo caso cobró notoriedad recientemente tras ser arrestado por agentes de ICE. Esta versión se viralizó rápidamente, alimentada por el contexto político y social que rodeó todo el espectáculo, marcado por mensajes sobre identidad, migración y niñez.
Sin embargo, no existe confirmación oficial de que el niño que apareció en el escenario sea Liam Conejo Ramos. Otros sectores, incluidos seguidores del artista, sostienen una interpretación distinta: que la escena fue una representación simbólica, en la que Bad Bunny se entregaba el Grammy a sí mismo de niño, como una metáfora de los sueños, el origen humilde y el camino recorrido hasta llegar a uno de los escenarios más grandes del mundo.
A esta teoría se suma otra versión que ha tomado fuerza en redes sociales: que el niño sería Lincoln Fox, un actor infantil puertorriqueño, quien habría representado a Benito Martínez en su niñez como parte de una puesta en escena cuidadosamente planificada. Para quienes apoyan esta versión, el momento no buscaba aludir a un caso real, sino reforzar la narrativa artística del propio Bad Bunny.
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Más allá de la identidad del menor, muchos coinciden en que el foco del momento no era quién era el niño, sino el mensaje. Para una parte del público, la escena simbolizó la protección de la infancia, la esperanza y el derecho a soñar, especialmente en comunidades marcadas por la migración y la exclusión. Para otros, fue una crítica silenciosa a las políticas migratorias y al trato hacia los niños en ese contexto.
El debate también reflejó la división que ha acompañado todo el show de medio tiempo: mientras algunos lo aplauden por su carga cultural y social, otros lo cuestionan por mezclar entretenimiento con mensajes políticos. En redes, el momento del Grammy se convirtió en uno de los más analizados, reinterpretados y debatidos del evento.
Hasta ahora, Bad Bunny no ha aclarado públicamente el significado exacto de la escena ni la identidad del niño, lo que ha reforzado aún más las interpretaciones abiertas. Lo cierto es que, intencional o no, el gesto logró lo que pocos segundos en televisión pueden conseguir: provocar conversación global y dejar una imagen que seguirá siendo discutida mucho después del silbatazo final.
The Little Boy Bad Bunny Gave The Grammy To Was Liam Ramos, The Boy That Got Detained By ICE In Minnesota With His Dad
— @DCHomos (@DCHomos) February 9, 2026