Será beatificado fray Augusto Ramírez, sacerdote guatemalteco asesinado por odio a la fe
La Iglesia católica anunció este jueves el reconocimiento del martirio del fraile franciscano guatemalteco Augusto Rafael Ramírez Monasterio, paso decisivo que abre el camino para su beatificación, al determinarse que fue asesinado por odio a la fe.
La decisión fue autorizada por el papa León XIV durante una audiencia con el cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos.
El decreto reconoce que el sacerdote de la Orden de los Frailes Menores perdió la vida a causa de su fidelidad al Evangelio y a su ministerio pastoral, en un contexto marcado por la violencia política y la represión durante el conflicto armado interno en Guatemala.
Con este acto, la Iglesia confirma oficialmente el carácter de martirio de su muerte, ocurrida en 1983.
Augusto Rafael Ramírez Monasterio
Augusto Rafael Ramírez Monasterio nació en la ciudad de Guatemala en 1937 y desde joven abrazó la vida franciscana. Se formó académica y espiritualmente en Centroamérica y Europa, hasta ser ordenado sacerdote en 1967.
A lo largo de su ministerio se destacó por su trabajo pastoral, su cercanía con los más pobres y su compromiso con la defensa de la dignidad humana, especialmente en los años más crudos del conflicto armado.
En la etapa final de su vida, ejercía como párroco y guardián en el templo de San Francisco el Grande, en Antigua Guatemala. Su acompañamiento a comunidades vulnerables y su defensa de personas perseguidas lo colocaron bajo vigilancia y amenazas constantes. Fue detenido, torturado y posteriormente asesinado por miembros de fuerzas de seguridad, en un hecho que ahora ha sido oficialmente atribuido al rechazo hacia su fe y su labor pastoral.
En la misma audiencia, el pontífice también autorizó el reconocimiento de un milagro atribuido a la intercesión de Ángela Catalina Isacchi, fundadora de las Ursulinas del Sagrado Corazón de Jesús, lo que permitirá igualmente su beatificación. Además, fueron declarados venerables un laico y tres religiosas, tras el reconocimiento de sus virtudes heroicas.
Con esta decisión, la figura de fray Augusto Ramírez se suma al testimonio de religiosos guatemaltecos que entregaron su vida en contextos de violencia, y su futura beatificación será considerada un reconocimiento a su fe, coherencia y compromiso con los más necesitados.