Robert Prevost, el primer Papa norteamericano, asume como León XIV

El Vaticano ya tiene un sucesor para el Papa Francisco, quien tras su partida deja un vacío que será ocupado por un hombre de experiencia internacional y una profunda vocación misionera: Robert Prevost.
Este misionero de Chicago, de 69 años, ha sido elegido como el nuevo Sumo Pontífice bajo el nombre de León XIV, un momento histórico que abre una nueva etapa para la Iglesia Católica.
A pesar de que en las especulaciones previas se mencionaba con fuerza a Pietro Parolín, el actual Secretario de Estado del Vaticano, el Cónclave ha sorprendido al mundo con esta elección, que muchos consideran una jugada estratégica para el futuro de la Santa Sede.
Prevost, conocido por su profunda conexión con el Papa Francisco, será el primer Papa norteamericano en la historia de la Iglesia, un hito que refleja la globalización de la fe católica y la creciente importancia de las voces del continente americano.
Habemus Papam! We have a Pope!
The Cardinals gathered in the Vatican’s Sistine Chapel have elected Cardinal Robert Francis Prevost as the 267th Pope, who took the name Pope Leo XIV. pic.twitter.com/7COawsKvWu
— Vatican News (@VaticanNews) May 8, 2025
Un recorrido que une continentes
Robert Francis Prevost Martínez nació en Chicago en 1955, de ascendencia franco-italiana y española, un trasfondo que lo ha vinculado estrechamente con diversas culturas y visiones del mundo.
Su preparación académica es amplia, con estudios en Ciencias Matemáticas, Filosofía y Teología, campos que le han dado una perspectiva única para abordar los desafíos contemporáneos de la Iglesia.
Ordenado sacerdote a los 26 años, Prevost se trasladó a Perú, donde su labor misionera fue destacada.
A lo largo de los años, trabajó en diversas ciudades peruanas como Trujillo, Chulucanas, Iquitos y Apurímac, realizando un trabajo de acompañamiento a las comunidades más necesitadas, en especial a los pueblos indígenas.
Su cercanía con la gente de los sectores más vulnerables de la sociedad, especialmente los pobres y los migrantes, coincidía con la visión pastoral que compartía con el Papa Francisco desde sus años en Buenos Aires.
En 2014, Francisco lo nombró obispo de Chiclayo, un cargo que desempeñó con dedicación hasta enero de este año, cuando fue convocado al Vaticano como prefecto de la Congregación de Obispos.
En ese nuevo rol, Prevost estuvo a cargo de la selección de nuevos obispos, lo que lo posicionó aún más cerca del corazón del Vaticano. Su nombramiento como Papa es el reconocimiento a su capacidad de liderazgo, su integridad moral y su visión internacional.
Un Papa con enfoque global y un mensaje claro
Prevost es un hombre que ha dedicado su vida a la misión de la Iglesia, a la defensa de los derechos de los más desfavorecidos y a la lucha contra el cambio climático.
Su conocimiento de diversos idiomas, incluyendo inglés, español, italiano, francés, portugués, y su comprensión de latín y alemán, lo hacen un líder con una gran capacidad de comunicación y conexión con los fieles en todo el mundo.
Como Papa León XIV, se espera que continúe con el legado de Francisco, pero también se anticipa que aportará su propio enfoque en temas claves como la justicia social, la migración y el medio ambiente.
Su nombramiento es visto como una apuesta por la renovación de la Iglesia, con una mirada puesta en los problemas globales actuales, pero también en los valores eternos que han marcado el rumbo de la institución.