¿Quién manda en el Vaticano ahora? Esto pasa durante el período de Sede Vacante

Tras el fallecimiento del Papa Francisco, la Iglesia Católica ha iniciado el período denominado Sede Vacante, una etapa especial que se activa cuando la Santa Sede queda sin un Pontífice, ya sea por renuncia o fallecimiento.
Este momento marca una pausa en la vida administrativa y eclesial del Vaticano, bajo estrictas normas del derecho canónico.
Durante la Sede Vacante, el gobierno ordinario de la Iglesia queda suspendido y la administración de la Sede Apostólica recae en el Camarlengo, quien se encarga de velar por los bienes temporales del Vaticano y garantizar la continuidad de los asuntos esenciales, sin introducir cambios de fondo.
Conforme al principio de nihil innovetur, ninguna ley puede ser modificada ni se pueden tomar decisiones que comprometan el futuro del próximo Pontífice.
Otro aspecto relevante es que, con la entrada en este período, cesan en sus funciones la mayoría de los altos cargos de la Curia Romana.
Solo permanecen en funciones el Penitenciario Mayor, responsable de los asuntos relacionados con el fuero interno, y el limosnero de Su Santidad, encargado de la caridad en nombre del Papa.
El período de Sede Vacante concluye inmediatamente después de la elección del nuevo Papa, durante el cónclave en el que los cardenales electores se reúnen para discernir y elegir al nuevo líder espiritual de la Iglesia Católica.
Mientras tanto, el mundo católico permanece en espera, en oración y en recogimiento, ante el inicio de una nueva etapa en la historia del papado.
