Sin inteligencia fuerte, el crimen sigue un paso adelante

La lucha contra el crimen organizado en Guatemala continúa enfrentando dos obstáculos estructurales: la escasa inversión en inteligencia y la persistencia de prácticas corruptas dentro de instituciones clave.
Así lo advierte el analista Erick Cano, quien considera que sin atacar estos problemas de raíz, cualquier operativo será apenas una contención temporal.
Según el especialista, el país carece de un sistema robusto de inteligencia que permita anticipar movimientos criminales, identificar redes financieras y desarticular estructuras antes de que ejecuten delitos. Parte de esta debilidad, afirma, se origina en restricciones legales que limitan la participación de actores estratégicos en la producción de información.
A ello se suma la corrupción, que continúa filtrando datos sensibles, protegiendo a criminales y debilitando procesos judiciales. Cano insiste en que sin una depuración institucional y un fortalecimiento ético del personal de seguridad, los avances seguirán siendo frágiles.
Para el experto, el desafío es doble: construir capacidades técnicas modernas y recuperar la confianza ciudadana en las fuerzas encargadas de proteger a la población.