¿Qué tan preparado está el país para enfrentar el crimen en 2026?

El escenario de seguridad para Guatemala en 2026 se perfila como uno de los más complejos de los últimos años, con un sistema penitenciario debilitado y estructuras criminales que han ampliado su alcance.
Analistas en temas de seguridad advierten que la situación carcelaria se ha convertido en un factor clave para el fortalecimiento del crimen organizado.
Uno de los principales riesgos identificados es la creciente relación entre pandillas y redes de narcotráfico. Esta convergencia ha permitido a las estructuras criminales diversificar sus actividades, incrementar su capacidad operativa y utilizar las cárceles como centros de coordinación, aprovechando la falta de control estatal.
Ante este panorama, se han planteado medidas extraordinarias para recuperar el control de los centros penitenciarios.
Entre ellas figura la posibilidad de reforzar la presencia de fuerzas de seguridad, establecer estados de prevención en las cárceles y limitar de forma estricta la comunicación de líderes criminales con el exterior. Estas acciones, según expertos, podrían reducir la capacidad de operación de las pandillas desde el interior de los penales.
No obstante, el principal obstáculo sigue siendo la falta de voluntad política. A pesar de contar con diagnósticos claros, propuestas técnicas e incluso cooperación internacional, las reformas estructurales no han avanzado al ritmo necesario.
La ausencia de decisiones firmes mantiene un escenario de riesgo que podría agravarse en los próximos años si no se prioriza el control y la seguridad penitenciaria.