¿Propósitos que motivan o que presionan? El dilema de Año Nuevo

Con el inicio del año, también surge la costumbre de fijar metas y propósitos, una práctica que puede resultar motivadora, pero que en algunos casos se convierte en una fuente de presión. Así lo explicó la psicóloga Scarlett Muñoz, quien señaló que las expectativas poco realistas pueden afectar la salud emocional.
La especialista recomendó iniciar el proceso con una reflexión personal sobre las prioridades reales, evaluando cómo se invirtió el tiempo y la energía durante el año anterior. Este análisis permite establecer objetivos más coherentes con las necesidades individuales.
Muñoz advirtió que proponerse cambios radicales o inalcanzables suele generar frustración a corto plazo. En su lugar, sugirió enfocarse en acciones pequeñas y concretas que puedan incorporarse de inmediato a la rutina diaria, lo que facilita la constancia y reduce la presión.
Finalmente, destacó que el cuidado de la salud mental debe ser una prioridad transversal, apoyándose en hábitos saludables, relaciones positivas y espacios de autocuidado que permitan afrontar los retos del nuevo año con mayor equilibrio.