¡Muceta, cruz dorada y estola! El papa León XIV revive símbolos que Francisco dejó atrás

Un nuevo rostro, un nuevo tono y una escena que vuelve a escribir la historia desde el balcón central de la Basílica de San Pedro.
La Iglesia católica recibió este jueves a su papa número 267: León XIV, quien, en apenas tres minutos de palabras y gestos cuidadosamente elegidos, dejó claro que su pontificado no será una simple continuidad.
Más de 100 mil personas se congregaron en la Plaza de San Pedro, según cifras del Vaticano, para presenciar la primera bendición urbi et orbi del nuevo Pontífice.
Pero mucho antes de que su voz resonara sobre la multitud, su presencia ya hablaba por sí sola.
A diferencia del estilo sobrio de Francisco aquel lluvioso marzo de 2013, León XIV salió al balcón con muceta, cruz dorada y estola, recuperando con firmeza una estética litúrgica que había sido relegada. Un regreso a las formas tradicionales que no pasó desapercibido.
«Seguimos conservando en nuestros oídos esa voz débil, pero siempre valiente, del papa Francisco», dijo León XIV en su primer mensaje, en un gesto que mezcla continuidad con respeto, sin renunciar a marcar su propio inicio.
Luego, como dicta el rito, dirigió una oración mariana pidiendo por la paz mundial y concluyó con la esperada bendición apostólica, que concede indulgencia plenaria a todos los fieles presentes —o conectados— desde cualquier rincón del planeta.
Aquel 13 de marzo de 2013, Francisco se presentó con una frase ya icónica: “Hermanos y hermanas, buenas tardes…”, recordando que lo habían ido a buscar “casi al fin del mundo”. Entonces saludó sin adornos, con sencillez y sin la cruz dorada.
Doce años después, León XIV saluda desde el mismo lugar, pero bajo otra luz: «Una paz desarmada, humilde», dijo, mostrando que aunque el estilo cambia, el mensaje sigue buscando lo esencial.
Ambos pontificados arrancan con contraste, pero también con un elemento común: el peso monumental del primer instante. La voz del papa, sus palabras, sus gestos, incluso su atuendo, se vuelven parte de un lenguaje que el mundo entero analiza.
Ahora que el nombre ha sido pronunciado y la bendición impartida, comienza la etapa de las expectativas.
¿Será León XIV un puente entre lo tradicional y lo nuevo? ¿Qué cambios, reformas o reafirmaciones traerá su pontificado?
El humo blanco ya se ha disipado, pero el mundo sigue mirando hacia Roma. ¿Qué esperas tú de este nuevo capítulo en la historia de la Iglesia?