“Hemos avanzado, pero el riesgo sigue”: balance sísmico de Guatemala a 50 años del 76

Medio siglo después del terremoto de 1976, Guatemala ha cambiado, aunque no lo suficiente. Así lo advierte el ingeniero geofísico Juan Pablo Ligorría, quien considera que el país ha logrado avances importantes, pero también ha incrementado algunos niveles de riesgo.
“En muchos aspectos Guatemala no ha cambiado, siguen siendo muchos de los problemas estructurales, pero en la parte de construcción sí hemos avanzado”, explicó el especialista durante una entrevista con motivo del aniversario del sismo que marcó al país.
Tras la tragedia de 1976, Guatemala adoptó el Código Internacional Unificado y posteriormente desarrolló normas propias de diseño sismo resistente. “Hoy tenemos un pliego de normas de construcción y materiales impulsadas por COVIAL y AGIES, lo cual es un paso enorme respecto a esa época”, señaló Ligorría.
En el ámbito institucional, el país también fortaleció su respuesta ante desastres. La antigua estructura de emergencias evolucionó hasta convertirse en la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), mientras que se creó el Insivumeh, clave en el monitoreo sísmico.
“35 segundos que cambiaron Guatemala”: 50 años del terremoto que marcó la historia
“Institucionalmente estamos mejor conformados y existe una mayor sensibilización en la población”, reconoció el experto. Sin embargo, advirtió que las nuevas generaciones no siempre perciben el riesgo sísmico con la misma conciencia que quienes vivieron el terremoto.
Ligorría destacó el cambio en los materiales de construcción como uno de los mayores logros. “Hoy vemos casas de adobe colapsadas, pero rara vez estructuras de bloc, que resisten mejor los sismos”, explicó, aunque alertó sobre el uso inadecuado de estos materiales.
Uno de los principales problemas actuales, según el especialista, es la falta de supervisión y el crecimiento vertical sin planificación. “Hemos extendido estructuras pensadas para dos niveles a edificios más altos, sin tecnificación ni control adecuado”, afirmó.
El balance, a 50 años del terremoto, es claro: Guatemala ha avanzado, pero sigue siendo vulnerable. “Tenemos muchas cosas que resolver, especialmente el ordenamiento territorial, que sigue pasándonos factura”, concluyó Ligorría.
A continuación puedes escuchar la entrevista completa:







