¿Guatemala en riesgo de quedar aislada? Esta es la ley que busca frenar el lavado de dinero

En un esfuerzo por fortalecer el sistema financiero del país y cerrar espacios a estructuras criminales, el presidente Bernardo Arévalo presentó este lunes 28 de julio la iniciativa de ley antilavado de dinero, una propuesta que, según aseguró, busca proteger a Guatemala de amenazas internas y del aislamiento internacional.
Durante el programa La Ronda, el mandatario estuvo acompañado por figuras clave de su gabinete, entre ellos el ministro de Finanzas Públicas, Jonathan Menkos; el superintendente de Bancos, Saulo de León; el director de la Comisión Nacional Contra la Corrupción, Julio Flores, y el secretario de Comunicación Social, Santiago Palomo.
“El lavado de dinero no es un problema abstracto ni ajeno a la ciudadanía. Es el mecanismo que permite operar al crimen organizado, el narcotráfico, la trata de personas y otras actividades que generan violencia, impunidad y corrupción”, explicó Arévalo.
Aseguró que la propuesta legal presentada al Congreso busca “cerrar la puerta” a estas estructuras delictivas que utilizan el sistema financiero para legitimar recursos ilícitos.
Seguimos cumpliendo con lo que prometimos: perseguir al crimen para que la vida sea más próspera y digna. Esta ley es un golpe clave al corazón del narcotráfico y el crimen organizado. https://t.co/YCRzdlFGEf
— Bernardo Arévalo (@BArevalodeLeon) July 28, 2025
Por su parte, el ministro Menkos confirmó que la iniciativa ya fue entregada al Organismo Legislativo.
Aclaró que la misma fue elaborada con base en estándares internacionales y con el acompañamiento técnico de la Superintendencia de Bancos. “Es una propuesta robusta que nos permitirá cumplir con las exigencias del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), pero también enviar una señal clara de que Guatemala está comprometida con la transparencia”, afirmó.
Uno de los riesgos que el Ejecutivo busca evitar con esta propuesta es que el país sea incluido en la “lista gris” del GAFI, lo que podría generar desconfianza entre los bancos internacionales y complicar las relaciones financieras del país con el exterior.
“Esa inclusión tendría consecuencias económicas graves: encarecimiento de servicios bancarios, mayor dificultad para atraer inversiones y posible afectación a las remesas”, advirtió el superintendente De León.
Según Julio Flores, el combate al lavado de dinero también es una herramienta directa contra la corrupción política y administrativa. “Estos recursos ilícitos no solo financian delitos, también corrompen instituciones. Si no hay control sobre el origen del dinero, no hay garantía de un Estado limpio”, señaló.
La iniciativa antilavado es parte de una agenda más amplia del Ejecutivo enfocada en la transparencia, el fortalecimiento institucional y el combate frontal al crimen organizado. Sin embargo, su aprobación dependerá del Congreso, donde, según diversos analistas, existe una parálisis legislativa que podría poner en riesgo la viabilidad de este tipo de reformas urgentes.
“Necesitamos una respuesta técnica, responsable y urgente. No se trata de ideologías, sino de proteger a Guatemala”, concluyó el presidente Arévalo, quien hizo un llamado a los diputados a dar prioridad a esta ley que, según dijo, representa una línea de defensa contra el deterioro del Estado de derecho y la expansión de las redes criminales.