“35 segundos que cambiaron Guatemala”: 50 años del terremoto que marcó la historia

Hace 50 años, un sismo de magnitud 7.5 sacudió Guatemala y transformó el país en ruinas en apenas 35 segundos.
Ocurrió a las 3:01 a.m. del 4 de febrero de 1976, con epicentro en el valle del río Motagua, entre Guatemala, El Progreso e Izabal, y dejó un saldo devastador: más de 23 mil muertos, alrededor de un millón de damnificados y más de 250 mil viviendas destruidas.
El impacto fue inmediato y visible: el reloj de la Catedral Metropolitana se detuvo marcando la hora exacta del desastre, mientras deslizamientos y colapsos de viviendas de adobe arrasaban pueblos enteros.
La emergencia nacional movilizó a miles de ciudadanos en actos de heroísmo, y la solidaridad internacional llegó para apoyar a un país que enfrentaba su tragedia más letal en la historia moderna.
🟠#BrevesTGW | Hoy se cumplen 50 años del terremoto del 4 de febrero de 1976, el desastre natural más devastador en la historia reciente de Guatemala, que dejó miles de víctimas, comunidades destruidas y una huella imborrable en la memoria colectiva del país. pic.twitter.com/wYfNBFflgz
— 📻 Radio TGWTV (@RadioTGWTV) February 4, 2026
Hoy, medio siglo después, los recuerdos de esos 35 segundos de terror siguen vivos entre sobrevivientes, quienes relatan el miedo, la pérdida y la resiliencia que emergió de la devastación. La tragedia impulsó cambios fundamentales en las normas de construcción antisísmicas, dejando un legado de prevención y conciencia sobre la fuerza de la naturaleza.
El terremoto de 1976 no solo marcó vidas, sino que también se convirtió en un recordatorio permanente de la fragilidad y la fortaleza de Guatemala, donde cada historia de pérdida se entrelaza con ejemplos de coraje y solidaridad.







