Fiscalización y presión ciudadana: el reto del Congreso para recuperar su credibilidad

Las críticas por la baja productividad del Congreso en diciembre no han pasado desapercibidas.
Juan Carlos Rivera reconoció que, aunque los diputados mantienen un vínculo importante con sus comunidades, ese acercamiento no debe convertirse en una excusa para disminuir el trabajo legislativo y de fiscalización que les corresponde por ley.
El diputado hizo énfasis en que las comisiones de trabajo deben asumir un rol más activo, especialmente en la dictaminación de iniciativas y en la supervisión del uso de los recursos públicos.
A su criterio, la fiscalización constante puede convertirse en una de las herramientas más efectivas para fortalecer la credibilidad del organismo legislativo.
Rivera también destacó el papel fundamental de la ciudadanía, a la que instó a mantenerse vigilante y exigir transparencia a sus representantes.
La participación activa de la población, afirmó, puede convertirse en un factor decisivo para mejorar el rendimiento del Congreso en el próximo año.
¿Congreso en pausa? Diciembre pone en jaque la productividad legislativa
De cara al 2026, el reto principal será encontrar un equilibrio entre la atención a las demandas de los electores y el cumplimiento de las responsabilidades legislativas.
La presión social y el escrutinio público podrían convertirse en el impulso necesario para que el Congreso revierta su imagen de baja productividad y asuma con mayor responsabilidad su papel en la democracia guatemalteca.