Fallece expresidente filipino Benigno «Noynoy» Aquino

Heredero de una de las familias políticas más conocidas del país, el expresidente de Filipinas Benigno “Noynoy” Aquino falleció este jueves 24 de junio, informaron el Ministerio de Relaciones Exteriores y otras instituciones.
Gobernó el archipiélago en el período de 2010-2016.
Aquino, había sido internado en el Capitol Medical Center de Manila la mañana del jueves, informó la prensa local, sin revelar el motivo
Era el único hijo de la expresidenta Corazón Aquino y su esposo, el senador Benigno «Ninoy» Aquino, quien fue asesinado. Ambos, líderes de la lucha por restaurar la democracia en el país.
Gobierno de Aquino
«Estoy fuera de Twitter por tristeza ante la muerte de un hombre incorruptible», escribió en la red social el ministro de Relaciones Exteriores, Teodoro Locsin.
I’m out of Twitter from grief over the death of a sea-green incorruptible, brave under armed attack, wounded in crossfire, indifferent to power and its trappings, and ruled our country with a puzzling coldness but only because he hid his feelings so well it was thought he had
— Teddy Locsin Jr. (@teddyboylocsin) June 24, 2021
Locsin describió a Aquino como «valeroso bajo ataque armado, herido en fuego cruzado, indiferente al poder y sus regalías, y gobernó nuestro país con una extraña frialdad, pero era porque escondía tan bien sus sentimientos que parecía que no los tuviera».
Aquino, quien antecedió en el poder al actual presidente Rodrigo Duterte, llevó adelante una agenda anticorrupción durante su mandato e impulsó reformas económicas.
Campaña anticorrupción
A su Gobierno se le atribuye el logro de estabilizar una economía estancada. Durante sus seis años de legislatura, Filipinas creció a un ritmo medio del 6,2%, el más rápido desde la década de 1970, llegando a alcanzar el 7,6% en 2010.
Además, Noynoy ejerció mano dura contra los evasores fiscales e inició una campaña anticorrupción contra exdirigentes políticos, como su predecesora Gloria Macapagal Arroyo.
En 2012, aprobó la Ley de Salud Reproductiva, que permitía el acceso universal a anticonceptivos y garantizaba el derecho de las filipinas a una buena atención en aspectos relativos a su sexualidad y la reproducción, lo que levantó duras críticas en los sectores más conservadores del país.
Ese mismo año, se consiguió poner fin al movimiento insurgente del Frente Islámico Moro de Liberación después de cuatro décadas de conflicto armado. Gracias a las negociaciones, 12 mil miembros del Frente Islámico renunciaron a la violencia y se abrió el camino hacia la creación de una región autónoma en Mindanao.
En 2013, la Administración Aquino llevó ante la Corte Permanente de Arbitraje de la Haya el caso por las disputas marítimas territoriales en el mar del Sur de China.
Sería ya en 2016, con su sucesor Rodrigo Duterte en el cargo, cuando el tribunal de la ONU daría una bofetada jurídica a Pekín al negarle argumentos legales para atribuirse la soberanía del 90% de las aguas de ese mar.
Las críticas a su Gobierno llegaron especialmente por la mala gestión durante la catástrofe del tifón Haiyan, que causó innumerables pérdidas materiales en el centro del país y que se cobró la vida de más de 6 mil filipinos en 2013.
Dos años más tarde, el fracaso de una operación policial para capturar a rebeldes musulmanes en la que fallecieron 44 agentes provocaría una caída de su popularidad que le costó recuperar el resto de su legislatura.
Tras el final de su presidencia en 2016, en la que fue sucedido por Rodrigo Duterte -actual jefe de Estado filipino-, las apariciones públicas de Noynoy han sido esporádicas. Ávido fumador, y amante de los coches de lujo, nunca se casó.
Aquino acusado de corrupción
La agencia anticorrupción acusó a Aquino, que ejerció de 2010 a 2016, de haber autorizado la participación del exjefe de la Policía Nacional, Alan Purísima, en esa operación cuando estaba suspendido de su puesto por corrupción, por lo que la decisión presidencial habría sido ilícita.
El objetivo de la operación terrorista eran militantes del grupo Al Qaeda en la sureña Mindanao, pero devino en la llamada «masacre de Mamasapano» cuando los agentes enviados cayeron en una emboscada.
El fracaso del operativo generó fuerte indignación social y numerosos llamamientos a depurar responsabilidades.
Purísima se encontraba suspendido del cargo desde 2014 por estar implicado en un caso de corrupción.
Inmediato predecesor del actual presidente Rodrigo Duterte, Benigno «Noynoy» Aquino es en el tercer jefe de Estado filipino en ser acusado ante el Tribunal Anticorrupción, tras Joseph Estrada (1998-2001) y Gloria Macapagal.
*Con información de DW