¿Quién gana con los limitadores de velocidad? Transportistas acusan intento de lucro

Rony Mendoza, presidente de la Gremial de Pilotos del Transporte Pesado, alertó sobre los altos costos que se pretenden cobrar por la instalación de dispositivos limitadores o reductores de velocidad, exigidos obligatoriamente a partir del 2 de marzo.
Según Mendoza, estos escáneres se pueden programar con una computadora común para limitar la velocidad de los camiones a cualquier cifra deseada, como 50 kilómetros por hora, de forma gratuita si se cuenta con el equipo o por un máximo de 500 quetzales en un taller.
Sin embargo, proveedores buscan cobrar entre 2 mil y 5 mil quetzales por el servicio, lo que el líder gremial califica como un intento de lucrar indebidamente con el sector.
«No tiene lógica ni razón de ser», enfatizó Mendoza durante su entrevista en La Red 106.1, donde explicó que un escáner propio permite programar de 15 a 100 unidades en una hora sin costo adicional. Estos gastos se trasladarían al flete, afectando directamente al consumidor final.
El transportista subrayó que no se oponen a la regulación de velocidad, pero rechazan la forma en que se implementa, priorizando el lucro sobre soluciones accesibles.