El engaño detrás del volante: Así operan las redes de secuestro exprés

Las estructuras dedicadas al secuestro exprés han perfeccionado su forma de operar, aprovechando el uso de vehículos no registrados como taxis para captar a sus víctimas.
De acuerdo con el fiscal Freddy Santos, los delincuentes suelen identificar previamente a las personas que consideran vulnerables, observando su comportamiento y posibles objetos de valor.
Una vez que la víctima aborda el vehículo, es privada de su libertad por un corto período, durante el cual los captores utilizan su teléfono celular para comunicarse con familiares o contactos cercanos y exigir una suma de dinero a cambio de su liberación.
Las cantidades solicitadas varían, pero buscan ser lo suficientemente bajas como para que sean pagadas con rapidez.
Estos hechos ocurren principalmente en sectores de alta movilización, donde el flujo constante de personas facilita el anonimato de los delincuentes.
La rapidez del delito, sumada al uso de intimidaciones, dificulta muchas veces que las víctimas reaccionen o soliciten ayuda de inmediato.
Las autoridades recomiendan tomar precauciones básicas, como verificar la legalidad de los vehículos de transporte, no abordar unidades desconocidas y compartir la ubicación en tiempo real cuando se utilizan servicios de movilidad.