Démosle Mujeres | Autoconfianza y creatividad: Los pilares invisibles detrás de una década de éxito

Tras diez años de trayectoria con su proyecto «Cuenta Platos», Luchi Cosenza ha identificado dos valores fundamentales que han sostenido su camino emprendedor: la autoconfianza y la creatividad. Durante su participación en el episodio 9 del podcast «Démosle Mujeres» de Banco Industrial y RCN Media, conducido por Andrea Henry, la artista y emprendedora guatemalteca profundizó sobre cómo estos principios han guiado sus decisiones y moldeado su éxito.
«La autoconfianza es el valor principal de Cuenta Platos, porque tienes que confiar en ti, en tu criterio, en lo que tú quieres hacer, en que tú puedes hacer las cosas», explicó Cosenza, destacando cómo este valor resulta esencial en un entorno donde las opiniones externas pueden fácilmente desviar a los emprendedores de su visión original.
Esta convicción no surgió de la nada. Cosenza relató cómo en 2015 tomó una decisión consciente que marcaría su trayectoria: «Desde el 2015 me hice esa promesa de ser como los caballos de la antigua que tienen su cono y ver tu camino y escucharte a ti». Esta metáfora de los caballos con anteojeras ilustra su determinación de mantenerse enfocada en su propio camino, sin distraerse con comparaciones o críticas externas.
Complementando la autoconfianza, Cosenza identificó la creatividad como el valor fundamental de su vida personal: «El valor principal de mi vida es la creatividad». Estos dos principios funcionan como su «brújula» para todas sus decisiones, permitiéndole navegar las complejidades del emprendimiento sin perder su esencia.
La emprendedora reconoce que mantener esta claridad no siempre es sencillo. «Todas las personas que tienen una empresa de emprendimiento son personas pilas que saben lo que están haciendo, pero pasa algo y nos perdemos», reflexionó, señalando cómo incluso los emprendedores más experimentados pueden momentáneamente perder el rumbo.
Para mantener esta brújula interna calibrada, Cosenza ha desarrollado estrategias específicas. A diferencia de muchos emprendedores que buscan consejo principalmente en su círculo cercano, ella ha optado por un enfoque diferente: «Usualmente no le pido como consejo ni a mi hermana ni a mi novio. Cuando le pido a mi novio, él muy sabiamente me dice ‘yo creo que no soy la persona para conseguir'».
En lugar de depender exclusivamente de opiniones personales que podrían estar sesgadas por el afecto, Cosenza busca orientación profesional: «Me ha ayudado muchos cursos que he tomado. A mí me encanta siempre estarme metiendo a cursos de personas que admiro, de personas que tienen grandes empresas». Esta estrategia le permite acceder a perspectivas objetivas y especializadas que complementan su intuición.
«Tu familia te va a aconsejar desde tu Andrea, Andrea la hermana, Andrea la hija. Entonces te puede ir como que contaminando. Pero si lo escuchas de alguien profesional que tiene otra vista, pues ya te va ayudando», explicó, destacando la importancia de distinguir entre el consejo personal y el profesional.
Además de los cursos formales, Cosenza nutre su visión a través de podcasts y contenido especializado: «Me encanta escuchar podcast, entonces escuchar personas que están como trabajando en el ámbito del arte o que son grandes profesionales es lo que más me ha ayudado a mí a tener esa claridad».
Esta combinación de autoconfianza, creatividad y aprendizaje continuo ha permitido a Cosenza mantener la autenticidad de su proyecto a lo largo de una década, evitando las trampas comunes del emprendimiento como la comparación o la dispersión. «El emprendimiento te da un poder de ‘yo sé lo que estoy haciendo’ y esa fuerza te mueve», reflexionó, destacando el efecto potenciador que tiene la confianza en las propias decisiones.
La trayectoria de Cosenza también refleja su capacidad para equilibrar la escucha externa con la fidelidad a su visión interna. «Siempre le pregunto a mi novio y él casi siempre me responde. Pero obviamente la parte humana quiere tener consejos, pero es regresar a tu poder», explicó, reconociendo la naturaleza humana de buscar validación mientras mantiene clara la importancia de la autonomía decisional.
Al celebrar una década de Cuenta Platos, Cosenza se encuentra en un momento de redescubrimiento, aplicando estos mismos valores a una nueva etapa de su carrera. Con la reciente separación entre su marca personal «Luchi Cosenza» y el proyecto Cuenta Platos, está explorando nuevas posibilidades mientras mantiene la esencia que ha definido su trayectoria.
«Este año fue como que yo tenía un diseñador gráfico, dejamos de trabajar juntos. Entonces me quedé como como hace nueve años cuando renuncié, así como con esta ilusión de qué quiero hacer, qué quiero descubrir», compartió, mostrando cómo incluso después de diez años de éxito, mantiene viva la curiosidad y apertura que caracterizaron sus inicios.
La historia de Luchi Cosenza ofrece valiosas lecciones sobre la importancia de desarrollar una brújula interna sólida en el mundo del emprendimiento, recordándonos que más allá de las estrategias de mercado o las tendencias, son la autoconfianza y la creatividad las que sostienen los proyectos verdaderamente auténticos y duraderos.