Coronas, guirnaldas y sostenibilidad: La nueva historia del pinabete guatemalteco

En medio de los paisajes fríos y montañosos del altiplano marquense, productores locales de pinabete participaron en una jornada de capacitación que busca transformar la manera en que se aprovecha este recurso forestal emblemático de Guatemala.
El taller, impulsado por Rainforest Alliance y el Instituto Tecnológico del Altiplano (ITAMAR), reunió a participantes de comunidades como Chihuán, San José Ojetenam, Concepción Tutuapa, Tejutla e Itacaná, quienes aprendieron técnicas para elaborar coronas y guirnaldas con ramilla de pinabete proveniente de plantaciones legalmente registradas.
“El objetivo es fortalecer las capacidades locales y fomentar un aprovechamiento responsable del pinabete, garantizando su conservación y al mismo tiempo generando ingresos para las familias productoras”, explicó uno de los capacitadores del ITAMAR.
Entre la tradición y la oportunidad
Aunque la demanda de productos hechos con pinabete ha caído entre un 10% y 15% anual, según Sergio Osorio Monjarás, encargado de Pinabete del Instituto Nacional de Bosques, el mercado sigue ofreciendo oportunidades.
#LaRedInforma | Productores de #Ixchiguán, San Marcos, se capacitan en la elaboración de coronas y guirnaldas con ramilla de pinabete proveniente de plantaciones legales. pic.twitter.com/16VlKolkgJ
— La Red (@Lared1061) October 29, 2025
Tan solo el año pasado se comercializaron más de 21 mil unidades entre coronas y guirnaldas, una cifra que demuestra que la tradición navideña guatemalteca aún mantiene viva esta artesanía forestal.
“Existe un potencial enorme para mejorar la calidad y el valor agregado de estos productos, especialmente si se garantizan prácticas sostenibles y certificadas”, destacó Osorio Monjarás.
Producción legal y sostenible
Durante el evento también se abordó la importancia de la certificación y trazabilidad, ya que los productos elaborados contarán con el marchamo oficial del Instituto Nacional de Bosques (INAB) y del Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP).
Este sello no solo acredita la legalidad de la materia prima, sino que también brinda confianza al consumidor y contribuye a frenar el comercio ilegal del pinabete, una especie en peligro de extinción.
Además, la jornada contó con apoyo logístico y alimentación para los asistentes, facilitando la participación de más productores interesados en fortalecer su negocio y apostar por la sostenibilidad.