Construcción informal mantiene en riesgo sísmico a Guatemala

La conmemoración de los 50 años del terremoto de 1976 vuelve a poner sobre la mesa uno de los principales desafíos estructurales del país: la construcción informal y la autoconstrucción, factores que continúan incrementando la vulnerabilidad sísmica en Guatemala.
En entrevista reciente, José Antonio Solares, director del Instituto del Cemento y Concreto, reconoció que el país cuenta con regulaciones técnicas más robustas, pero advirtió que su aplicación es desigual, especialmente en edificaciones levantadas sin supervisión profesional.
“El abuso del sistema constructivo y la construcción de edificaciones que superan los niveles recomendados generan riesgos importantes”, señaló Solares, quien enfatizó la necesidad de validar las capacidades estructurales antes de ampliar o modificar inmuebles.
El especialista destacó que la educación es un eje fundamental para reducir riesgos a largo plazo, señalando que la formación de niños y jóvenes en temas de prevención y construcción segura puede marcar una diferencia significativa en el futuro del país.
De cara a los simulacros nacionales programados para febrero, Solares instó a la población a participar de forma activa y consciente, no solo como un ejercicio simbólico, sino como una oportunidad para identificar vulnerabilidades reales en viviendas, centros educativos y espacios laborales.
El aniversario del terremoto, coincidieron expertos, debe servir no solo para recordar la tragedia, sino para impulsar una cultura de prevención permanente que reduzca el impacto de un eventual sismo de gran magnitud.







