Colombianos salen a las calles a protestar contra la reforma tributaria

Decenas de miles de personas protestaron este sábado en Colombia por cuarto día consecutivo para exigir el retiro de una reforma tributaria que castiga a la clase media, en medio de múltiples denuncias sobre abusos de la fuerza pública cometidos durante las manifestaciones.
El anuncio realizado la víspera por el presidente Iván Duque de que reformulará el proyecto, retirando las propuestas más polémicas, no calmó los ardores de los manifestantes convocados por el Comité Nacional de Paro.
En plena tercera ola de COVID-19, sindicatos, estudiantes, indígenas y oposición nuevamente tomaron las calles de las principales ciudades en el día internacional de los trabajadores y las trabajadoras, al ritmo de cacerolazos.
«Es increíble que en esta crisis que estamos viviendo, esta violencia que atraviesa el país», un gobierno decida «hacer una reforma tributaria (que) termina empobreciendo más al pueblo», lamentó Julián Naranjo, administrador ambiental, cerca de la central Plaza de Bolívar en Bogotá.
Desde las calles de Bogotá, al lado de la ciudadanía!
En medio de la indignación de todo un país, le damos este mensaje a @IvanDuque:
“Salga del estudio de tv y escuche a la gente, la reforma tributaria es indolente!
Retire la reforma y evite más muertos en este país”.#Paro1M pic.twitter.com/EINFi5G66S— Camilo Romero (@CamiloRomero) May 2, 2021
Además de la capital, las manifestaciones se hicieron sentir con fuerza en Cali y Medellín, así como en Barranquilla, Cartagena y otras ciudades intermedias.
La reforma, planteada como una forma de aliviar el bolsillo de la cuarta economía latinoamericana, suscitó el rechazo de decenas de miles de personas que salieron a marchar el miércoles, e incluso el partido de gobierno le hizo reparos.
Parece película de acción pero son las calles de Bogotá en Colombia:(#SOSColombiaDDHH pic.twitter.com/2k7LPhQVkG
— galoche (@merogaloche) May 2, 2021
En los días siguientes se mantuvieron las protestas de forma menos concurrida, y este sábado retomaron con mayor intensidad.
Con la reforma el gobierno quería recaudar unos US$6.300 millones entre 2022 y 2031, para estabilizar las finanzas de un país con un desempleo urbano del 16,8% en marzo, cuyo PIB cayó un 6,8% en 2020: su peor desempeño en medio siglo.