Biden presentará presupuesto de US$6 trillones para mejorar competitividad

El presidente estadounidense, Joe Biden, pedirá al Congreso el permiso para gastar casi US$6 trillones en el 2022. Esto le daría los recursos para comenzar a implementar su agenda de inversiones en infraestructura y programas sociales.
Sin embargo, el proyecto también elevaría los gastos federales en un porcentaje sin precedentes de la economía estadounidense. La deuda nacional se elevaría a nuevos niveles.
El presupuesto proyecta incrementos de gastos federales durante la próxima década. Según el The New York Times, en 2031 los gastos llegarían hasta US$8.2 trillones. Gran parte de ese aumento refleja el plan de infraestructura de US$2,3 trillones y el plan de educación y familias de 1.8 millones. Ninguno ha sido aprobado por el Congreso todavía.

El dinero para muchos de los nuevos gastos vendría de aumentos de impuestos propuestos para los ricos y las corporaciones. Sin embargo, la administración proyecta que el gobierno federal aún arrastraría déficits de más de US$1.3 trillones por año antes que el presupuesto comience a inclinarse hacia un balance.
El Congreso es el que determina finalmente cuánto se gastará realmente el año próximo y cómo esos gastos serán financiados.
Diferencias con la administración anterior
El presupuesto reflejó un claro desvío de las prioridades de la administración del expresidente Donald Trump, quien recortó gastos en muchas agencias federales poco después de la investidura.
El presupuesto del Departamento de Educación crecería un 41% bajo el plan de Biden. El Departamento de Comercio un 28%, el Departamento de Salud y Recursos Humanos un 24% y la Agencia de Protección Ambiental un 21%.
Mientras el presupuesto de Biden reducirá los gastos del gobierno como porcentaje de la economía de los niveles actuales, aún anticipa gastos sobre los niveles promedio de los últimos 70 años.
El plan se basa en pronósticos de un rápido crecimiento económico durante la recuperación de la pandemia. Sin embargo, habrá un regreso a una tasa de crecimiento de menos el 2% después de esa etapa. Con el plan de Biden, el gobierno gastaría un promedio de casi el 25% de Producto Interno Bruto (PIB) durante la próxima década.
*Con información de VOA