ataque armado sacude al fútbol guatemalteco

El fútbol guatemalteco vive momentos de conmoción y luto tras confirmarse el asesinato de Norman Estuardo Orellana Ramírez, vicepresidente del Club Deportivo Guastatoya.
El ataque ocurrió el martes 23 de septiembre en Guastatoya, El Progreso, cuando Orellana, además empresario local, supervisaba trabajos en la vía pública.
Según los primeros reportes, fue sorprendido por sujetos armados que le dispararon a plena luz del día, en un hecho que movilizó a cuerpos de socorro y agentes de la Policía Nacional Civil. Al llegar, los equipos de emergencia solo pudieron constatar que Orellana ya no contaba con signos vitales, confirmando su trágica muerte.
La noticia fue difundida rápidamente por los canales oficiales de la Liga Nacional de Futbol de Guatemala y por el propio club, que expresaron su profundo pesar y condolencias a la familia del directivo.
El homicidio ocurre en un contexto de creciente violencia en la región y genera inquietud por la inseguridad, ya que Guastatoya ha registrado en los últimos años otros episodios de ataques armados contra figuras públicas del municipio.
El suceso revive el debate sobre la ola de criminalidad que impacta tanto a líderes municipales como a figuras del deporte y la empresa. Las autoridades aún no han dado a conocer detalles sobre móviles, posibles sospechosos o eventuales vínculos del crimen con hechos previos en la localidad. Tampoco se descarta que el ataque tuviera relación con el ambiente tenso derivado de los cambios políticos y sociales ocurridos recientemente en el municipio.
La investigación sigue en curso, mientras la afición y la población exigen justicia y mayores garantías de seguridad ante la preocupante recurrencia de hechos violentos en la zona.