Xabi Alonso y el Real Madrid: un 2025 marcado por pruebas y tensión

El contexto del Real Madrid en 2025 abrió un debate inevitable alrededor de la figura de Xabi Alonso y su capacidad para gestionar un vestuario sometido a máxima exigencia. La llegada del entrenador estuvo acompañada de altas expectativas, no solo por su propuesta futbolística, sino por su liderazgo en un club donde ganar es una obligación permanente.
A lo largo del año, el equipo atravesó tramos de irregularidad que encendieron las alarmas. Las lesiones de jugadores clave en momentos sensibles de la temporada afectaron la continuidad del once ideal y obligaron a constantes ajustes, impactando el ritmo competitivo del grupo.
Otro foco de crisis se dio tras una serie de resultados adversos en partidos de alta exigencia, especialmente ante rivales directos. En esos encuentros, el Real Madrid mostró dificultades para sostener la intensidad, perdió solidez defensiva y dejó dudas en la gestión de los cierres de partido.
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El calendario cargado también pasó factura. En semanas de acumulación de compromisos, el equipo evidenció desgaste físico y mental, con un bajón de rendimiento que alimentó las críticas sobre la rotación y la profundidad real del plantel.
En medio de ese escenario, la figura de Xabi Alonso quedó bajo la lupa. Si bien hubo respuestas positivas tras algunos golpes, la sensación fue que el equipo no siempre logró blindarse ante la presión, reabriendo la discusión sobre el grado de asimilación de su idea de juego.
Así, la gran duda quedó instalada: ¿fueron crisis puntuales propias de un proceso de transición o señales de que el proyecto aún necesita tiempo para consolidarse plenamente en los momentos límite?