Violencia expone debilidades en el combate al crimen

La declaratoria de estado de sitio ha reavivado el debate sobre la estrategia de seguridad implementada en Guatemala, en medio de un crecimiento sostenido de la violencia atribuida a pandillas y estructuras criminales.
Arkel Benítez, exviceministro de Gobernación, señaló que la actual crisis refleja años de debilidad en el control territorial y una respuesta tardía frente al avance del crimen organizado.
Según su análisis, el problema no se limita al sistema penitenciario, sino que se extiende a varios departamentos del país donde las estructuras criminales han fortalecido su presencia.
El exfuncionario enfatizó que la ausencia de una política de seguridad integral ha permitido que los grupos delincuenciales operen con mayor libertad, generando un escenario de alta conflictividad.
En ese contexto, comparó la situación con otros países de la región donde se adoptaron estrategias más contundentes para recuperar el control del territorio.
Benítez subrayó que cualquier esfuerzo para reducir la violencia debe involucrar no solo a la Policía y el Ejército, sino también al sistema de justicia, con el fin de garantizar que las capturas y operativos se traduzcan en resultados sostenibles.
La declaratoria del estado de sitio, añadió, representa una oportunidad para corregir fallas estructurales, siempre que se acompañe de una planificación clara y coordinación institucional.