STEG denuncia represión y exige respeto a sus derechos: “El que calla otorga o es cómplice”

La Asamblea Nacional del Magisterio (ANM) y el Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación de Guatemala (STEG) emitieron un comunicado público este martes en el que denuncian lo que consideran una estrategia estatal para silenciar y criminalizar a quienes piensan diferente, incluyendo a organizaciones sociales y sindicales del país.
En el documento, el magisterio señala que quienes hoy gobiernan están utilizando “toda la estructura y fuerza del Estado” para imponer un poder “no democrático” y acallar las voces críticas.
Aseguran que se ha instaurado una narrativa que persigue, amedrenta y estigmatiza a líderes, ciudadanos y movimientos sociales, colocándolos como enemigos del sistema.
“Nos quieren aislar, silenciar y cooptar. A quienes no se alinean, los persiguen o los exponen públicamente”, advierte el comunicado, donde también denuncian que estas acciones han generado miedo en las comunidades educativas: temor a represalias, a perder visas internacionales, o incluso a ser encarcelados por ejercer su derecho a la libre expresión.
Los docentes señalan que los derechos del magisterio son “mínimos e irrenunciables” y que han denunciado públicamente arbitrariedades y violaciones a sus garantías constitucionales. “El que calla otorga o es cómplice”, señalan en el documento, donde exigen la instalación de una Mesa de Diálogo Nacional para abordar no solo el Pacto Colectivo y el reajuste salarial, sino también las demandas sociales que impactan a las comunidades educativas y a las familias guatemaltecas.
El comunicado resalta que los docentes han sido objeto de represión, agresiones físicas y procesos judiciales como una forma de intimidación. “No han expuesto y denunciado públicamente para que nos persigan y asesinen. Pero puede más nuestra misión, nuestra resiliencia, nuestra dignidad”, afirman.
Finalmente, el magisterio reitera su compromiso con la organización y la movilización pacífica, y exige al Estado “respeto a sus derechos, fin a la represión y diálogo sincero” con el sector educativo.
