Se disparan los precios de las entradas para el Super Bowl

A solo horas de disputarse el evento deportivo más esperado del año en Estados Unidos, el Super Bowl vuelve a confirmar que no solo se trata de un partido, sino de una experiencia reservada para unos pocos. La expectativa crece tanto dentro como fuera del estadio, mientras miles de aficionados buscan ser parte de una cita que combina deporte, música y espectáculo a escala global.
Con el paso de las horas, el mercado de boletos refleja la magnitud del evento. Las entradas para presenciar la gran final del fútbol americano presentan cifras que van desde los 3.100 hasta más de 18.000 dólares, cuando resta poco tiempo para que los New England Patriots y los Seattle Seahawks se enfrenten en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California.
De acuerdo con plataformas de venta en línea como VividSeats, el asiento más económico disponible ronda los 3.100 dólares, permitiendo el acceso tanto al partido como al esperado show de medio tiempo, que este año estará a cargo del artista puertorriqueño Bad Bunny.
Aunque el precio mínimo ha registrado una leve disminución en las últimas 24 horas —ya que previamente se ofrecían desde 3.600 dólares—, la tendencia ha sido distinta en los sectores más exclusivos. Los boletos VIP y las ubicaciones preferenciales del estadio aumentaron alrededor de 2.000 dólares, alcanzando valores cercanos a los 18.600 dólares.
Mientras tanto, el ambiente festivo se extiende más allá del estadio. En San Francisco, ciudad donde la NFL instaló su cuartel general para este fin de semana, las calles se han llenado de música, activaciones y eventos especiales en zonas emblemáticas como Union Square y Fisherman’s Wharf, calentando el ambiente previo a la edición número 60 del Super Bowl, una final que ya se vive como un verdadero festival.