Salud emite alerta epidemiológica por casos de tos ferina en Guatemala

El Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) ha emitido una alerta epidemiológica a nivel nacional ante el aumento de casos sospechosos y confirmados de tos ferina, enfermedad respiratoria altamente contagiosa que afecta principalmente a los niños lactantes y, en menor medida, a niños entre 3 y 4 años.
La tos ferina, también conocida como tos convulsa o coqueluche, es causada por la bacteria Bordetella pertussis y se transmite fácilmente a través de gotitas respiratorias al toser o estornudar.
Un aumento preocupante en 2024
El Ministerio ha indicado que los últimos datos sobre la situación epidemiológica del país muestran un incremento notable de los casos sospechosos de tos ferina. Durante 2024, se notificaron 65 casos sospechosos, un aumento del 124% en comparación con el año anterior. A pesar de este aumento, solo se confirmaron 9 casos positivos, lo que representa una tasa de positividad del 13.8%, similar a la de 2020, año en que se registraron 13 casos.
Si bien la enfermedad sigue siendo endémica en Guatemala, el número de casos y la tasa de incidencia han mostrado fluctuaciones a lo largo de los años. Por ejemplo, entre 2012 y 2019 se confirmaron más de 300 casos en total, con picos de hasta 150 casos en 2016, que estuvieron acompañados por varias muertes. Sin embargo, desde 2020 no se habían reportado muertes relacionadas con la tos ferina, lo que subraya la importancia de las medidas de prevención implementadas en el país.
La tos ferina y sus riesgos
La tos ferina es particularmente peligrosa en los niños menores de un año, quienes corren un mayor riesgo de complicaciones graves y hasta la muerte. Los primeros síntomas suelen aparecer entre 7 y 10 días después de la infección e incluyen fiebre leve, secreción nasal y tos, que posteriormente evoluciona a una tos seca y convulsiva, característica de la enfermedad. En casos graves, pueden desarrollarse complicaciones como neumonía, convulsiones e incluso daño cerebral, aunque estas son poco frecuentes.
Los niños que padecen tos ferina pueden continuar siendo contagiosos hasta tres semanas después de que comience la tos. Durante este período, es crucial aplicar medidas de aislamiento para evitar la propagación de la enfermedad.
Un desafío para la vacunación
Una de las principales preocupaciones del Ministerio de Salud es la disminución de las coberturas de vacunación en los últimos años, especialmente durante la pandemia de COVID-19, lo que ha incrementado la vulnerabilidad frente a brotes de enfermedades como la tos ferina. En 2024, el país experimentó un repunte de casos, lo que ha motivado la alerta epidemiológica.
El Ministerio hace un llamado a fortalecer las actividades de vigilancia epidemiológica y a monitorear de cerca las coberturas de vacunación, especialmente en niños menores de 5 años y mujeres embarazadas, quienes son grupos prioritarios en la prevención de la enfermedad. Las autoridades también enfatizan la importancia de mantener actualizados los esquemas de vacunación.
Estrategias de protección y prevención
La vacunación continúa siendo la herramienta más efectiva para prevenir la tos ferina. Se recomienda que todos los niños completen un esquema de tres dosis de la vacuna pentavalente, que incluye protección contra la tos ferina, a los 2, 4 y 6 meses. Además, se deben administrar tres refuerzos: a los 18 meses, a los 4 años y a partir de los 10 años.
El Ministerio también hace un llamado a las mujeres embarazadas a vacunarse contra la tos ferina con la vacuna Tdap, que es segura y altamente efectiva para prevenir la enfermedad en los recién nacidos y lactantes. Esta vacuna debe administrarse entre la semana 20 y la 36 de gestación.
Vacunación en el personal de salud
Se recomienda que todo el personal de salud que tenga contacto directo con niños menores de un año, personas inmunocomprometidas o embarazadas, reciba la vacuna Tdap para reducir el riesgo de transmisión en los centros de salud.
Revisión y actualización de esquemas de vacunación
El Ministerio también instó a los profesionales de la salud a revisar los esquemas de vacunación de los niños y adolescentes y a asegurarse de que estén al día con sus dosis. Los niños que tengan esquemas atrasados o incompletos deben ponerse al día conforme a las recomendaciones del Programa Nacional de Inmunizaciones.
Conclusión
La tos ferina es una enfermedad prevenible mediante la vacunación. El Ministerio de Salud hace un llamado a la población para reforzar la inmunización, especialmente en los grupos más vulnerables, y a las autoridades sanitarias para continuar monitoreando y fortaleciendo las estrategias de prevención a nivel nacional. Ante el aumento de casos y el riesgo potencial de brotes, es fundamental redoblar esfuerzos para proteger a los más pequeños y evitar que la enfermedad se propague aún más.