Rodríguez tras arranque del segundo periodo legislativo “No convocaron por voluntad, sino por obligación”

Luego de más de dos meses sin sesiones, la Instancia de Jefes de Bloque del Congreso de la República volvió a reunirse este lunes para definir la agenda legislativa correspondiente al inicio del segundo periodo ordinario de sesiones.
Luego de la reunión, el diputado Allan Rodríguez expresó fuertes críticas hacia la Junta Directiva del Congreso, al señalar la falta de liderazgo e iniciativa durante el receso legislativo.
A criterio del legislador, resulta “inaudito” que no se haya convocado a los jefes de bloque durante tanto tiempo, pese a su papel clave en la construcción de consensos parlamentarios.
“La única razón por la que estamos reunidos hoy es porque la ley obliga a sesionar al inicio del segundo periodo ordinario. No fue por voluntad política de la Junta Directiva”, manifestó Rodríguez, quien insistió en que la ausencia de comunicación ha obstaculizado el avance de temas importantes en el Legislativo.
El congresista también cuestionó la forma en que se está elaborando la agenda del pleno, al señalar que algunos puntos son presentados sin previa discusión con los distintos bloques representados. “Si usted viene y pone un testamento y no lo platicó con nadie, por supuesto que no va a avanzar”, puntualizó.
#LaRedInforma | El Congreso vuelve a sesionar tras dos meses y medio, pero la tensión sigue: Allan Rodríguez denuncia falta de liderazgo y consensos en la Junta Directiva. pic.twitter.com/pvffJHoAm7
— La Red (@Lared1061) August 4, 2025
A pesar de los señalamientos, Rodríguez reconoció que algunos jefes de bloque han mantenido canales de comunicación activos, lo cual permitió llegar a ciertos acuerdos durante la reunión.
Hizo un llamado a los demás diputados para que se sumen a los consensos alcanzados, con el fin de darle operatividad al Congreso en esta nueva etapa.
El segundo periodo ordinario de sesiones representa una oportunidad clave para que el Legislativo retome su curso, en medio de un clima político marcado por tensiones y cuestionamientos a su funcionamiento interno.
El futuro inmediato de la agenda parlamentaria dependerá, en gran medida, de la capacidad de los bloques para trabajar en conjunto y superar las diferencias internas.