¿Reacción o estrategia? Las grietas en la política de seguridad

El año 2025 cerró con la seguridad como uno de los principales puntos de preocupación en Guatemala. La violencia, los problemas en el sistema penitenciario y los cambios en el Ministerio de Gobernación colocaron el tema en el centro del debate público y político.
Uno de los hechos que encendió las alarmas fue la fuga de privados de libertad de centros considerados de alta seguridad, un episodio que evidenció debilidades estructurales en el control carcelario y generó cuestionamientos sobre la capacidad del Estado para garantizar el orden interno.
La salida del entonces ministro de Gobernación fue interpretada como una consecuencia directa de esta crisis.
Analistas coinciden en que las respuestas institucionales han sido mayormente reactivas, sin una estrategia integral de largo plazo.
Esta percepción se ha reforzado al comparar la situación local con modelos de seguridad implementados en otros países de la región, que han logrado resultados visibles a través de planificación sostenida y coordinación interinstitucional.
La falta de articulación entre las entidades responsables de la seguridad pública continúa siendo señalada como uno de los principales obstáculos para enfrentar de forma efectiva la violencia y el crimen organizado.