¿Quién paga por los daños? La responsabilidad en la infraestructura vial

La reciente crisis en el puente Mocá ha puesto de relieve la complicada relación entre el mantenimiento vial y la responsabilidad empresarial en Guatemala.
En la entrevista con José Juan Istupe, director de COVIAL, se discutieron las implicaciones del accidente que causó daños significativos a la estructura del puente y cómo esto afecta a los contribuyentes.
Istupe aclaró que el daño al puente fue causado por un choque de un tráiler, lo que plantea la pregunta de quién debe asumir los costos de las reparaciones.
Aunque se tienen identificados los datos de la empresa responsable, la falta de un protocolo claro para deducir responsabilidades complica la situación. Actualmente, no hay un mecanismo efectivo que garantice que las empresas de transporte se hagan cargo de los daños que causan a la infraestructura vial.
Este vacío en la regulación ha llevado a que los costos de reparación recaigan sobre los contribuyentes, lo que genera frustración y descontento entre la población.
Istupe destacó que este no es un caso aislado, ya que otros puentes han sufrido daños similares debido a la negligencia de los conductores de vehículos pesados. La necesidad de establecer responsabilidades claras es urgente para evitar que los ciudadanos paguen por los errores de otros.
La situación en el puente Mocá es un llamado a la acción para que las autoridades implementen reformas que aseguren que las empresas de transporte asuman la responsabilidad por los daños que causan.
Istupe mencionó que se están realizando esfuerzos junto con la Dirección General de Caminos para establecer un protocolo que permita deducir responsabilidades de manera efectiva. Sin embargo, la implementación de estas medidas requerirá tiempo y coordinación entre diversas entidades.
Además, Istupe enfatizó la importancia de realizar un mantenimiento preventivo más riguroso en la infraestructura vial. La falta de atención a los puentes y carreteras ha llevado a una situación en la que muchos de ellos están en condiciones críticas. La inversión en mantenimiento no solo es necesaria para garantizar la seguridad de los usuarios, sino también para evitar costos más altos en reparaciones a largo plazo.