¿Quién debe dirigir las elecciones? Las claves detrás del futuro del TSE

El proceso para la elección de los nuevos magistrados del Tribunal Supremo Electoral (TSE) adquiere una relevancia estratégica para Guatemala, al convertirse en un factor determinante no solo para los comicios de 2026, sino también para los procesos electorales previstos en 2027 y 2032.
Así lo advirtió el analista electoral Emerson García durante una conversación en la Red 161.
García subrayó que la elección de los cinco magistrados del TSE debe ir más allá de la formación jurídica tradicional y priorizar perfiles con experiencia comprobada en administración electoral, logística de comicios y gestión tecnológica.
A su criterio, estas áreas son fundamentales para garantizar procesos transparentes y eficientes, especialmente en un contexto de creciente complejidad electoral.
El experto señaló que uno de los principales retos actuales es la limitada experiencia técnica de varios aspirantes, particularmente en infraestructura tecnológica, un componente clave para el padrón electoral, la transmisión de resultados y la fiscalización de los comicios. En ese sentido, consideró que la Comisión de Postulación debería incorporar criterios más amplios, incluyendo experiencia internacional en procesos electorales.
García también alertó sobre el riesgo de que el Tribunal Supremo Electoral sea utilizado como un instrumento de negociación política, lo que podría debilitar su independencia y erosionar la confianza ciudadana. En su análisis, insistió en que la vigilancia y fiscalización por parte de la sociedad civil será determinante para asegurar un proceso de selección basado en méritos y no en intereses coyunturales.