¿Qué tan caro puede salir portar un arma sin registro? El caso que terminó en condena

Un hombre fue condenado a una década de prisión tras ser capturado con una pistola cuyo número de serie había sido alterado. El fallo incluye también una sanción económica y la destrucción del arma.
En un fallo que refuerza la postura judicial contra el uso de armas ilegales, el Juzgado Duodécimo de Primera Instancia Penal, Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente de Guatemala condenó a Luis Enrique Aguirre Rivera a diez años de prisión por portación de un arma de fuego con el número de registro alterado, en un caso que fue tramitado mediante procedimiento especial de aceptación de cargos.
La condena responde a hechos ocurridos el 26 de septiembre de 2024, cuando Aguirre fue detenido durante un allanamiento en la colonia Nuevo Amanecer Guajitos, zona 21 de la capital, tras intentar huir de las autoridades.
La Policía Nacional Civil (PNC) logró capturarlo en flagrancia y le incautó una pistola con el número de serie completamente borrado, una violación grave según las regulaciones de la Dirección General de Control de Armas y Municiones (DIGECAM).
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✅ Diez años de prisión por portación de arma de fuego con número de registro alterado o no legalmente marcado por la DIGECAM
La Fiscalía contra el Crimen Organizado obtuvo una sentencia condenatoria de 10 años de prisión contra Luis… pic.twitter.com/B7MEFcBfsH
— MP de Guatemala (@MPguatemala) June 11, 2025
Un arma sin identidad: el delito y sus consecuencias
La Fiscalía contra el Crimen Organizado del Ministerio Público argumentó que la portación de un arma sin identificación no solo contraviene la ley, sino que constituye un riesgo directo para la seguridad ciudadana, al dificultar la trazabilidad de armas involucradas en hechos delictivos.
El tribunal, además de dictar la pena privativa de libertad, ordenó el pago de Q7,000 en concepto de reparación digna, monto que deberá ser entregado a una entidad benéfica previamente autorizada. Como medida complementaria, el juez ordenó también la destrucción del arma decomisada, al considerar que no puede permanecer en circulación.