¡Que no te sorprendan! Así juega el clima para el partido Guatemala vs. República Dominicana

En medio de las complicaciones logísticas que rodean el partido entre Guatemala y República Dominicana, programado para este viernes a las ocho de la noche, un factor parece inclinarse a favor de los organizadores: el pronóstico meteorológico, que anticipa una significativa reducción en la probabilidad de lluvias para la fecha del encuentro.
«Dios nos quiere. Para el viernes, hay menos posibilidad de precipitaciones, mañana todavía muchas, pero para la hora del partido estamos sobre diez por ciento de probabilidades de precipitaciones», destacaron analistas de La Red Noticias durante una conversación sobre los desafíos que enfrenta la organización del evento deportivo.
Esta reducción en la probabilidad de precipitaciones representa un elemento favorable en un escenario complejo, marcado por los trabajos de infraestructura en la calle Martí, el flujo habitual de vehículos hacia el sector de Chinautla y la movilización de aproximadamente 11,000 aficionados que asistirán al encuentro.
El factor climático resulta determinante no solo para la movilidad urbana, sino también para las condiciones del terreno de juego. «Ese será un punto importante porque sabemos que la lluvia genera complicaciones, no solo en el tránsito, sino también en el estado del terreno de juego», explicaron los comentaristas.
La situación actual contrasta significativamente con lo que se vive hoy en la capital guatemalteca, donde las lluvias han generado importantes complicaciones viales. «Hoy está siendo complejo por las lluvias, está siendo muy difícil. Estamos monitoreando lo que está ocurriendo en diferentes puntos», señalaron los analistas, evidenciando la incidencia directa de las precipitaciones en la fluidez del tránsito.
Las autoridades de tránsito y seguridad han estado considerando diversos escenarios para el operativo especial que se implementará durante el partido, incluyendo «la colocación de buses, cierres parciales, colocación de reversibles», medidas cuya efectividad podría verse comprometida en caso de fuertes precipitaciones.
La reducción en la probabilidad de lluvias para el viernes representa, por tanto, un alivio para los organizadores, que enfrentan ya suficientes desafíos con la coordinación logística del evento. «Estamos esperando el operativo. Las lluvias pueden llegar a complicar aún más un operativo que está en sus detalles finales», reconocieron los comentaristas.
El partido entre Guatemala y República Dominicana ha generado gran expectativa entre la afición guatemalteca, superando significativamente el interés mostrado en el anterior encuentro contra Guyana. Mientras que en aquella ocasión asistieron entre 4,000 y 5,000 espectadores, para este viernes se espera más del doble de aficionados.
«Acá estamos hablando de mínimo once mil aficionados ya asegurados», destacaron los analistas, sin contar el personal de logística, vendedores y representantes de medios de comunicación que incrementarán la presencia humana en las inmediaciones del estadio.
Un elemento que complica particularmente la organización del evento son los trabajos que actualmente se realizan en la calle Martí, una de las principales vías de acceso al recinto deportivo. A diferencia del partido contra Guyana, en esta ocasión la infraestructura vial se encuentra comprometida por estas obras.
«Uno, dos, gran problema, es que no habían trabajos en la Martí cuando fue ese partido», explicaron los comentaristas al comparar la situación actual con el encuentro anterior de la selección guatemalteca.
El flujo vehicular normal de la zona también representa un factor a considerar, independientemente de la asistencia al partido. El tránsito habitual hacia sectores como Chinautla ya genera congestionamientos considerables entre las seis y siete de la noche, precisamente en el horario previo al encuentro deportivo.
«Independientemente de que la gente vaya o no al estadio, hay gente que va para el sector de Chinautla, que a eso de las seis, siete de la noche va a estar generando una congestión, un congestionamiento bastante pesado», advirtieron los analistas.
En este contexto, la reducción en la probabilidad de lluvias para el viernes representa una variable menos a considerar en un escenario ya de por sí complejo, permitiendo a las autoridades concentrarse en los aspectos logísticos del operativo sin el factor adicional que representarían las precipitaciones.
Los residentes del norte de la ciudad, que serán los más afectados por estas circunstancias, pueden al menos contar con que las condiciones climáticas no agravarán la situación vial ya complicada que se anticipa para ese día. «Para quienes residen en el norte de la ciudad va a ser complicado», advirtieron los comentaristas, recomendando implícitamente tomar previsiones especiales.