¿Qué está detrás del fenómeno digital que ha capturado la atención de miles de guatemaltecos?

El sonido de las campanitas se ha convertido en un elemento distintivo en la vida cotidiana de miles de guatemaltecos durante la última semana.
Ese tono característico, que ahora provoca una reacción inmediata en quienes lo escuchan, es parte fundamental de la aplicación de alerta temprana de sismos desarrollada por el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH).
Tras la intensa actividad sísmica que ha sacudido el territorio guatemalteco, con más de mil movimientos telúricos registrados en una semana, la aplicación de alertas sísmicas del INSIVUMEH ha experimentado un crecimiento sin precedentes en el número de usuarios.
Este fenómeno digital, que responde a una necesidad urgente de información y seguridad, ha puesto de manifiesto tanto el interés de la población por contar con herramientas de prevención como los desafíos que enfrentan las instituciones para proporcionar sistemas de alerta efectivos.
«De tener 20 mil usuarios aproximadamente hemos llegado a alertar a más de 200 mil usuarios», reveló Diego Castro, representante del INSIVUMEH, durante una entrevista radiofónica. Esta cifra representa un incremento del 900% en el número de usuarios en apenas una semana, un crecimiento que Castro describe como «exponencial» y que ha ocurrido «en tema de horas».
Este aumento masivo en las descargas refleja la preocupación generalizada entre la población guatemalteca ante la posibilidad de nuevos sismos y el deseo de contar con herramientas que les permitan tomar decisiones oportunas para proteger su integridad física.
Sin embargo, como reconoce el propio Castro, «aún falta mucho trabajo por hacer seguramente para llegar a toda la población».
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El fenómeno de las descargas masivas de aplicaciones relacionadas con desastres naturales no es exclusivo de Guatemala.
A nivel mundial, se ha observado que tras eventos sísmicos significativos, huracanes o tsunamis, las aplicaciones de alerta temprana experimentan picos de descarga que luego tienden a estabilizarse.
Lo distintivo en este caso es la rapidez con que se ha producido el incremento y el porcentaje de la población que ha decidido incorporar esta herramienta a su vida diaria.
El contexto particular de Guatemala, un país ubicado en el llamado «Cinturón de Fuego del Pacífico» y con una alta actividad sísmica debido a la interacción de tres placas tectónicas (Norteamericana, Caribe y Cocos), hace que herramientas como esta aplicación sean especialmente relevantes para la seguridad ciudadana. La memoria colectiva de terremotos devastadores, como el de 1976 que cobró más de 23,000 vidas, permanece en la conciencia nacional y contribuye a la receptividad hacia tecnologías que puedan ayudar a mitigar los riesgos.
La aplicación del INSIVUMEH, sin embargo, no es simplemente un contador de sismos o un visualizador de epicentros, como aclara Castro: «No es una aplicación para monitorear la actividad sísmica o para ver el contado de los sismos o ver dónde se localizaron los sismos. No, es una herramienta de alertamiento y como tal el sonido debe ser característico».
Esta distinción es fundamental para entender el propósito y la función de la aplicación. Su objetivo primordial es alertar a la población sobre la ocurrencia de un sismo con suficiente antelación para que puedan tomar medidas de protección.
Para lograr esto, el equipo del INSIVUMEH ha trabajado minuciosamente incluso en aspectos que podrían parecer secundarios, como el tono de alerta.
«Estudiamos mucho a qué sonido ponerle en las campanitas para que no entre en pánico a la gente, pero que tampoco fuera algo tan sutil y que se volviera característico», explica Castro, revelando el cuidadoso proceso de diseño que hay detrás de cada elemento de la aplicación. Este enfoque basado en la psicología del usuario busca encontrar un equilibrio entre generar una reacción inmediata sin provocar pánico injustificado.
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El hecho de que muchos usuarios ya identifiquen este sonido y lo asocien inmediatamente con la posibilidad de un sismo es, para Castro, un indicador de éxito: «Y creo que la verdad que el que lo reconozca de esa manera es porque vamos por buen camino».
Detrás de la interfaz que los usuarios ven en sus teléfonos inteligentes existe toda una infraestructura tecnológica y humana trabajando constantemente. «La aplicación solo es la parte superficial, es lo que le damos el front end con la gente, pero detrás de ello hay todo un mundo, todo un trabajo que venimos desarrollando, que hemos venido desarrollando y que también seguimos mejorando», señala Castro.
Este «mundo» detrás de la aplicación incluye redes de sensores sísmicos distribuidos estratégicamente por el territorio nacional, sistemas de procesamiento de datos en tiempo real, algoritmos de discriminación de alertas, y equipos humanos especializados que monitorean constantemente la actividad sísmica.
Todo este engranaje debe funcionar con precisión milimétrica para que la alerta llegue a tiempo a los usuarios.
El crecimiento explosivo en el número de usuarios también representa un desafío técnico para el INSIVUMEH, ya que los sistemas deben ser capaces de escalar rápidamente para manejar el incremento en el tráfico de datos y las solicitudes de información.
La capacidad de respuesta ante este aumento súbito es una prueba de la robustez de la infraestructura tecnológica de la institución.
A medida que más guatemaltecos incorporan esta aplicación a su vida diaria, se está produciendo también un cambio cultural en la forma en que la población se relaciona con los fenómenos sísmicos.
De una actitud tradicionalmente reactiva, se está transitando hacia una cultura de prevención y preparación, donde la tecnología juega un papel fundamental como mediadora entre las instituciones científicas y la ciudadanía.