¿Qué es el Seguro Agropecuario y cómo beneficia a los pequeños productores guatemaltecos?

El Seguro Agropecuario para Pequeños Productores es una iniciativa clave para proteger a las y los agricultores en Guatemala ante los riesgos asociados a fenómenos climáticos extremos, como el exceso de lluvias y las sequías.
Este seguro ha beneficiado a 70 mil pequeños productores a nivel nacional, con una inversión de Q38 millones 914 mil 898.40.
La cobertura está activa desde el 1 de mayo de 2024 y finalizará el 30 de abril de 2025.
¿Cómo funciona el Seguro Agropecuario?
El Seguro Agropecuario opera mediante un sistema automatizado que se activa cuando las condiciones climáticas superan ciertos parámetros previamente establecidos.
Por ejemplo, si un evento de lluvia intensa o sequía extrema afecta a una región específica, una plataforma tecnológica monitorea y emite un reporte.
Dicho reporte es enviado a la aseguradora, que evalúa los datos y procede a indemnizar a los agricultores registrados en las áreas afectadas.
Los beneficiarios reciben un mensaje SMS con un código o «token», el cual les indica el monto asignado y que puede ser cobrado en cualquier cajero 5B.
Este proceso eficiente y directo permite que los afectados reciban la ayuda necesaria de manera oportuna.

Resultados a la fecha
Hasta ahora, el Seguro Agropecuario ha indemnizado a:
- 16,859 productores por daños en cultivos debido al exceso de lluvias.
- 1,131 productores por pérdidas relacionadas con sequías.
Estas indemnizaciones han proporcionado un alivio económico crucial para los pequeños productores, ayudándoles a superar los efectos devastadores de los eventos climáticos.
El Seguro Agropecuario es más que una póliza de seguro; representa una estrategia innovadora y efectiva para mitigar los riesgos climáticos que amenazan la agricultura, uno de los pilares de la economía guatemalteca.
Además de brindar protección financiera, este programa fomenta la resiliencia de los agricultores al ofrecerles un respaldo sólido en momentos de crisis, permitiéndoles reinvertir en sus cultivos y garantizar la sostenibilidad de sus actividades productivas.