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Protocolo de solemnidad vs. emergencia: «La vida es primero», afirma experto

17 de febrero de 2026
procesiones

Uno de los momentos más tensos en una procesión ocurre cuando una emergencia médica choca con el protocolo religioso. Óscar Solórzano, experto en logística procesional, fue enfático al declarar que, bajo ninguna circunstancia, la solemnidad de un cortejo debe impedir el paso de una emergencia. Este es un punto de conflicto cultural que requiere educación tanto para los devotos como para los agentes de seguridad.

“El error más común es cuando se rompen aquellos benditos protocolos de solemnidad donde tenemos que poner primero la vida y después lo demás”, sentenció Solórzano. Relató situaciones donde familiares de pacientes en estado crítico han tenido que enfrentarse a las filas de procesiones para llegar a hospitales como el San Juan de Dios, generando momentos de alta tensión y fricción social.

El experto explicó que, aunque hermandades como La Merced o Candelaria son muy ordenadas, existen factores externos que no controlan. Un conductor que sale de su casa sin saber que hay procesión y lleva un enfermo es una realidad recurrente. En esos casos, la orden debe ser clara: despejar la vía de inmediato, sin importar que se interrumpa la marcha de la imagen o el orden de los cargadores.

Solórzano instó a la PMT y a las hermandades a trabajar en protocolos de «emergencia de paso». Esto implica que los cargadores y miembros de la asociación deben estar capacitados para reaccionar ante una sirena de ambulancia. No se trata solo de mover a la gente, sino de educar al «cucurucho» para que entienda que su acto de fe no puede estar por encima del bienestar del prójimo.

Por su parte, Héctor Flores, gerente de Emetra, coincidió en que la comunicación es la herramienta para evitar estos choques. Si la gente conoce las rutas, las emergencias pueden ser desviadas con antelación por los agentes de tránsito. Sin embargo, reconoció que hay puntos clave, como las cercanías de los hospitales, donde la presencia de procesiones siempre será un riesgo que debe ser gestionado con extrema precaución.

Flores mencionó que las hermandades a veces no son negociables en sus rutas por el significado religioso que tienen, como pasar frente a un hospital para llevar un mensaje de consuelo. No obstante, esto no debe ser excusa para el bloqueo. “Mantenemos una comunicación estrecha con las hermandades para tratar de generar la respuesta apropiada y que todos estemos organizados”, aseguró el funcionario municipal.

La nota cierra resaltando que la convivencia entre la fe y la urgencia ciudadana es posible con organización. Solórzano recordó que la verdadera esencia de estas actividades es la caridad y la vida. Por ello, ante cualquier incidente, el mensaje de los expertos es unánime: el respeto a la vida humana es el protocolo más importante que debe regir durante la Cuaresma y la semana mayor.