¿Protesta legítima o maniobra política? Neto Bran y Jimmy Morales reaccionan a manifestaciones de recolectores

Este 18 de febrero, el alcalde de Mixco, Neto Bran, y el ex presidente Jimmy Morales se pronunciaron sobre el bloqueo realizado por los recolectores de basura en la carretera, un conflicto que ha generado preocupación tanto en la ciudadanía como en las autoridades.
Durante sus declaraciones, Bran responsabilizó al gobierno por la situación, mientras que Morales lanzó una crítica sobre la posible manipulación del conflicto con fines políticos.
n su intervención, Neto Bran manifestó su descontento con la falta de respuestas por parte del gobierno ante la protesta de los recolectores, quienes han bloqueado accesos importantes de la ciudad y han generado caos en el tráfico, además de la falta de recolección de residuos, lo que repercute en la contaminación en las calles.
A raíz de esta situación, el alcalde de Mixco incitó a la población guatemalteca a ir a dejar la basura de sus hogares frente al ministro de ambiente y recursos naturales.
Por su parte, el ex presidente Jimmy Morales, a través de sus redes sociales, cuestionó si el bloqueo de hoy podría ser una «cortina de humo» para desviar la atención de otros temas importantes.
«¿Será el tema de la basura o el de las Comisiones en el Congreso uno de los temas (o los dos temas) la razón por la que querían levantar una cortina de humo?», escribió Morales, sugiriendo que el conflicto podría estar siendo utilizado estratégicamente para restar atención a otros problemas que enfrentan las autoridades, como las discusiones sobre reformas legislativas o posibles escándalos políticos.
Morales, quien ha sido un crítico del actual gobierno, hizo alusión a las Comisiones en el Congreso, insinuando que este tipo de protestas podrían ser aprovechadas para distraer a la opinión pública de las decisiones políticas que se están tomando en ese ámbito.
Su comentario generó debate entre sus seguidores, algunos de los cuales apoyaron su teoría, mientras que otros consideraron que el bloqueo debía ser atendido como una cuestión de orden público.