Presupuesto 2026: ¿técnica o estrategia política?

La aprobación del Presupuesto General para 2026 ha abierto un nuevo frente de debate en torno a la transparencia y la lógica técnica con la que se definieron las asignaciones.
En entrevista con La Red 106.1, el analista del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (ICEFI), Ricardo Barrientos, cuestionó que el documento aprobado refleje más acuerdos políticos que una planificación sustentada en criterios técnicos.
Según su análisis, durante el proceso de discusión legislativa se introdujeron cambios de gran impacto sin una explicación pública clara sobre el sustento de estas modificaciones.
En particular, advirtió que ciertos incrementos dirigidos a estructuras territoriales de ejecución de proyectos carecen de una justificación documentada que permita evaluar su impacto en el desarrollo local.
Barrientos sostuvo que un presupuesto debería responder a prioridades nacionales basadas en datos, evidencias y resultados esperados, pero que, en este caso, se estaría configurando un escenario en el que los recursos se redistribuyen sin una hoja de ruta clara.
A su criterio, esto convierte al presupuesto en un instrumento de negociación política, más que en una herramienta estratégica para el país.
El analista señaló que esta dinámica no solo complica la fiscalización posterior, sino que debilita la confianza ciudadana en la gestión de los recursos públicos.







