¿Por qué los cocodrilos aparecen más en época lluviosa que en calor?

En Noticias que alegran tu corazón, patrocinado por Cardioaspirina, te contamos que Guatemala, ubicada en la zona tropical del hemisferio norte, es un país caracterizado por sus diversos relieves, que incluyen altas montañas y un complejo volcánico, formando profundos valles y depresiones.
El clima de Guatemala se divide en dos estaciones a lo largo del año: la estación seca (verano) que se extiende desde noviembre hasta mayo, y la estación lluviosa (invierno) que va desde mediados de mayo hasta octubre, pudiendo prolongarse hasta mediados de noviembre.

Estas estaciones son cruciales para la vida silvestre del país, especialmente para los cocodrilos, cuya reproducción, migración y apareamiento dependen de estos ciclos climáticos.
Guatemala alberga tres de las 26 especies de cocodrilianos descritas, dos de las cuales pertenecen a la familia Crocodylidae y una a la familia Alligatoridae. Las dos especies de cocodrilos se encuentran principalmente en el norte del país, mientras que el caimán habita principalmente en los departamentos de la Costa Sur.
El periodo de reproducción de estas especies varía entre abril y junio o julio, comenzando con la puesta de huevos y terminando con la eclosión de las crías.
La época lluviosa es crucial para la supervivencia de los neonatos debido a la mayor disponibilidad de recursos alimenticios y refugios. Los cocodrilos, territoriales por naturaleza, tienden a ser más agresivos durante esta época para proteger a sus crías de cualquier depredador.
Sin embargo, los encuentros entre cocodrilos y humanos han aumentado debido a la pérdida de hábitat causada por la expansión de la frontera agrícola, los asentamientos humanos y las fincas ganaderas.

Estos encuentros pueden resultar en accidentes, algunos de ellos fatales para los habitantes locales.
Durante la temporada de lluvias, los cocodrilos se desplazan a otros sitios a través de canales intermitentes formados por las lluvias, aumentando la probabilidad de encuentros con humanos.
Se recomienda a las comunidades cercanas a ríos y lagunas tomar precauciones al avistar cocodrilos. En caso de un encuentro, lo más seguro es retirarse inmediatamente y mantener una distancia prudencial de entre 5 y 10 metros.
También es importante informar a las autoridades locales para que puedan reubicar de forma segura a los cocodrilos conflictivos. Además, se debe evitar alimentar a los cocodrilos, ya que esto podría hacer que asocien la presencia de humanos con alimentos fáciles de obtener, aumentando el riesgo de ataques.

Es fundamental recordar que todos los organismos cumplen una función importante dentro del ecosistema.
Los cocodrilos, como depredadores clave, regulan la abundancia y comportamiento de depredadores de menor rango y sirven como buenos indicadores de la salud de las pesquerías.
La coexistencia pacífica y respetuosa con estos animales es vital para mantener el equilibrio ecológico en Guatemala.
