¿Por qué Guatemala perdió ante Jamaica? Luis Fernando Tena responde

En una conferencia de prensa posterior al partido que terminó en derrota para Selección guatemalteca, el director técnico Luis Fernando Tena ofreció sus reflexiones sobre el resultado adverso y explicó las razones detrás de algunas decisiones tácticas que generaron debate entre aficionados y analistas deportivos.
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«No, bueno, obviamente nos deja molestos porque perdimos, porque nos superaron claramente», comenzó explicando Tena, reconociendo sin ambages la superioridad del rival durante el encuentro.
Esta declaración inicial refleja la honestidad del estratega mexicano al evaluar el rendimiento de su equipo, sin buscar excusas para justificar la derrota.
El técnico de la selección guatemalteca continuó su análisis revelando que existía un plan más amplio detrás de algunas decisiones que pudieron parecer cuestionables a primera vista.
«Sí, estábamos pensando nosotros realmente en el futuro, en descansar a algunos jugadores que han tenido mucho desgaste», explicó Tena, señalando que la gestión del esfuerzo físico de sus jugadores fue un factor determinante en la planificación para este encuentro.
Esta declaración pone de manifiesto una realidad que frecuentemente enfrentan los seleccionadores nacionales: la necesidad de equilibrar los objetivos inmediatos con la planificación a largo plazo, especialmente cuando los calendarios de competición son tan exigentes como los que enfrentan actualmente.
«Como ustedes saben, el calendario en Guatemala son de 20 partidos en muy poco tiempo, más partidos de selección, hay jugadores que han tenido mucha actividad», detalló el estratega, poniendo en contexto la situación de sobrecarga física que enfrentan varios de sus futbolistas.
Esta referencia específica al agotador calendario del fútbol guatemalteco subraya uno de los desafíos estructurales que deben gestionar tanto clubes como selección nacional.
Tena también mencionó la importancia del trabajo coordinado con su equipo técnico en la toma de decisiones relacionadas con la gestión física de los jugadores.
«Tenemos que dosificar, de acuerdo a la dosificación que hace el profesor Iván Castillo, nuestro preparador físico», explicó, destacando que estas decisiones no son arbitrarias sino que responden a un análisis profesional del estado físico de cada futbolista.
Esta referencia al trabajo del preparador físico Iván Castillo revela el enfoque metodológico y científico que el cuerpo técnico intenta implementar en la selección guatemalteca, donde las decisiones sobre minutos de juego y rotaciones se basan en datos concretos sobre el estado físico de los jugadores, más allá de percepciones subjetivas.
Quizás el aspecto más interesante de las declaraciones de Tena fue su visión a largo plazo para el desarrollo del fútbol guatemalteco.
«Si teníamos que pensar como cosa buena, ir metiendo jóvenes a que vayan creciendo, a que vayan experimentando este tipo de partidos», explicó el técnico, revelando que la integración progresiva de jugadores jóvenes forma parte de una estrategia más amplia para el fortalecimiento de la selección nacional.
Esta apuesta por la juventud no es meramente discursiva, sino que responde a objetivos concretos de formación y desarrollo.
Tena especificó que busca que estos jóvenes adquieran experiencia en «partidos exactamente, que jueguen de visitantes en estos campos tan complicados como son esos de Jamaica, ante un rival tan fuerte».
Jamaica, un rival para Guatemala
La mención específica de las dificultades de jugar como visitante en Jamaica subraya la importancia que el técnico otorga a la exposición de sus jugadores menos experimentados a entornos competitivos desafiantes, como parte fundamental de su proceso de crecimiento y adaptación al fútbol internacional.
Estas declaraciones de Tena revelan una visión que trasciende el resultado inmediato de un partido específico, enfocándose en el desarrollo a mediano y largo plazo de la selección guatemalteca.
El técnico mexicano parece entender que, más allá de los resultados puntuales, su responsabilidad incluye la formación de una nueva generación de futbolistas capaces de competir consistentemente a nivel internacional.
La franqueza con la que Tena reconoce la derrota y la superioridad del rival, combinada con su explicación detallada de las razones estratégicas detrás de sus decisiones, ofrece una ventana a la complejidad de la gestión deportiva a nivel de selecciones nacionales, donde los objetivos inmediatos deben equilibrarse constantemente con la planificación a largo plazo.
Para los aficionados guatemaltecos, estas declaraciones pueden resultar agridulces: por un lado, la derrota siempre es difícil de digerir; por otro, la existencia de un plan coherente y una visión de desarrollo a largo plazo ofrece esperanza para el futuro del fútbol nacional.
A medida que avanza el proceso bajo la dirección de Luis Fernando Tena, será interesante observar cómo se materializa esta estrategia de desarrollo y si la experiencia adquirida por los jóvenes jugadores en partidos como este se traduce efectivamente en un fortalecimiento de la selección guatemalteca en los próximos años.
Por ahora, el mensaje del técnico es claro: la derrota duele, pero forma parte de un proceso más amplio que busca fortalecer estructuralmente al fútbol guatemalteco, dosificando esfuerzos y formando a una nueva generación de jugadores capaces de enfrentar los desafíos del fútbol internacional.