¿Por qué el médico guatemalteco del Opus Dei Ernesto Cofiño fue reconocido por el Papa Francisco?

El Papa Francisco ha ratificado este 14 de diciembre el decreto que elogia las ‘virtudes heroicas’ del médico guatemalteco laico del Opus Dei, Ernesto Cofiño (1899-1991), marcando así el inicio del proceso hacia su beatificación.
Este decreto, junto con otros, fue firmado por el Papa Francisco después de sostener una audiencia con el cardenal Marcello Semeraro, prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos.
Ernesto Cofiño, miembro laico del Opus Dei, nació el 5 de junio de 1899 en Ciudad de Guatemala y falleció allí el 17 de octubre de 1991.
De acuerdo con la biografía disponible en el sitio web del Opus Dei, Cofiño, graduado en Medicina en París, es reconocido como el pionero de la Pediatría en Guatemala.
Contrajo matrimonio en 1933 y tuvo cinco hijos. Su vida estuvo marcada por el servicio a los más necesitados, la formación de miles de universitarios y el reconocimiento por sus contribuciones científicas.
En 1956, Cofiño descubrió su vocación al Opus Dei. Entre 1951 y 1955, ocupó el cargo de director del Centro Educativo Asistencial (antiguo Hospicio Nacional).
Además, estuvo al frente de la Sociedad Protectora del Niño (1940-1946) y lideró la Lucha Nacional contra la Tuberculosis (1945-1946).
El proceso hacia la santidad consta de varias etapas, siendo la primera la declaración como «venerable siervo de Dios», otorgada a aquellos que se reconoce «han vivido las virtudes de manera heroica».
Para que un venerable sea beatificado, se requiere la verificación de un milagro atribuido a su intercesión, como es el caso presente.
La canonización, que implica la declaración de santidad, demanda un segundo milagro «por intercesión» después de haber sido proclamado beato.