¿Podrá la Selección de Guatemala superar el desafío climático en su crucial encuentro contra Guadalupe?

El calor extremo de Houston se ha convertido en un adversario adicional para la Selección Nacional de Guatemala, que se prepara para enfrentar su partido decisivo contra Guadalupe en la fase de grupos de la Copa Oro.
Con temperaturas que alcanzarán los 34 grados centígrados y una humedad del 41% durante el encuentro programado para las 18:00 horas (tiempo local), el equipo dirigido por Luis Fernando Tena enfrenta condiciones que podrían influir significativamente en su rendimiento.
«Si en Austin hacía calor, aquí hace mucho más», comentó Carlos Zacarías, enviado especial de La Red 106.1 en Houston, quien reportó que a las 9:27 de la mañana ya se registraban 29 grados centígrados en la ciudad texana.
Esta realidad climática ha obligado al cuerpo técnico a modificar sus rutinas habituales de entrenamiento, trasladando las sesiones a horas vespertinas para evitar la exposición a las temperaturas más altas del día.
El fenómeno meteorológico característico de Houston también genera preocupación en el equipo guatemalteco.
Zacarías describió cómo ayer «cayó una lluvia torrencial» que en cuestión de minutos dio paso a un intenso vapor que «parecía neblina», creando condiciones que, según miembros del cuerpo técnico, representan «lo peor que nos puede pasar» antes de un partido.
«Sentís que te ahogas en la cancha», explicó el reportero, subrayando el desafío adicional que estas condiciones representan para los jugadores.
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La adaptación al clima se ha convertido en una prioridad para el equipo nacional, que llegó a Houston el sábado tras un viaje de aproximadamente tres horas en autobús desde Austin.
El domingo, en una decisión estratégica considerando el tiempo disponible para recuperación, el cuerpo técnico otorgó la mañana libre a los jugadores, permitiéndoles visitar plazas comerciales o recibir a familiares, antes de reanudar actividades con un almuerzo entre la una y las dos de la tarde.
La sesión de entrenamiento posterior evidenció la preocupación por el desgaste físico acumulado, dividiéndose el plantel en dos grupos: aquellos con menos minutos de juego en el torneo se dirigieron a las instalaciones de Rice University, mientras que jugadores como José Carlos Pinto, Nicolás Samayoa, José «Caballo» Morales, Stheven Robles, Kevin Ramírez, Oscar Santis, Rudy Muñoz y Darwin Lomb realizaron trabajo diferenciado de recuperación en el hotel.
Esta estrategia responde a la necesidad de preservar la columna vertebral del equipo, cuyos integrantes han acumulado un considerable desgaste físico en los dos partidos anteriores.
«El calor les ha pasado factura», señaló Zacarías, destacando la importancia de la hidratación y el manejo adecuado de las energías para el partido decisivo.
La decisión de Tena de programar el entrenamiento final para las 6:00 de la tarde de hoy, precedido por una conferencia de prensa a las 4:00 PM, refleja la adaptación necesaria a las condiciones locales.
«No quiero entrenos en la mañana porque el calor realmente es bastante pesado», habría expresado el estratega mexicano según el reporte.
El partido contra Guadalupe, programado para mañana a las 18:00 horas en el Shell Energy Stadium, representa una «auténtica final» para Guatemala, que llega a la última fecha del Grupo C con la necesidad de ganar o como mínimo empatar para mantener sus aspiraciones de clasificación.
Con tres puntos en su haber tras vencer a Jamaica y caer ante Panamá, el equipo guatemalteco depende también de un resultado favorable en el encuentro entre panameños y jamaiquinos.
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Las condiciones climáticas añaden un factor de complejidad adicional a un partido ya de por sí complicado.
Guadalupe, aunque eliminado, ha demostrado ser un rival difícil para Guatemala en ediciones anteriores de la Copa Oro. «En el último enfrentamiento en Copa Oro, Guadalupe se puso adelante en el marcador», recordó Zacarías, aunque finalmente Guatemala logró igualar mostrando carácter.
Un elemento adicional que podría favorecer a Guadalupe es precisamente su mayor adaptación a climas cálidos y húmedos similares al de Houston, lo que representa una ventaja comparativa frente a los jugadores guatemaltecos.
La preparación física y mental será fundamental para superar no solo al rival sino también al implacable clima houstoniano. Como han expresado jugadores como Rudy Muñoz y Olger Escobar, será «un partido difícil a muerte», donde estarán «mentalizados para dar el máximo esfuerzo» en busca de la clasificación a la siguiente fase del torneo continental.
El Shell Energy Stadium, casa del Houston Dynamo y escenario del encuentro, es descrito por Zacarías como «un escenario deportivo bastante cómodo» que cuenta con todas las facilidades necesarias.
Su ubicación cercana al centro de la ciudad, a diferencia de otros estadios visitados durante el torneo, facilitará la afluencia de aficionados guatemaltecos, muchos de los cuales residen en Houston o se han desplazado desde Austin para apoyar a la selección.