¿Podrá la infraestructura vial guatemalteca resistir la temporada de lluvia más intensa de los últimos años?

La temporada de lluvia en Guatemala ha puesto en jaque la infraestructura vial del país y, con ello, la capacidad de respuesta del Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda.
En una entrevista con el podcast de RCN Media, el ministro Miguel Bobadilla reveló que su cartera atendió 339 emergencias solo en la última semana, cifra que refleja tanto la intensidad del invierno como la vulnerabilidad del sistema vial.
“Estamos en una alerta total”, aseguró Bobadilla, al explicar que las unidades de Caminos, COVIAL y PROVIAL se mantienen en vigilancia permanente “a lo largo y ancho de la red vial del país”. Según el funcionario, la mayoría de incidentes están relacionados con deslizamientos, hundimientos y daños en puentes y carreteras clave, muchas de ellas afectadas por años de abandono y falta de mantenimiento.
Al referirse a la magnitud del problema, Bobadilla fue claro: “No podemos evitar que la naturaleza nos haga correr. La naturaleza es incontrolable”. Sin embargo, recalcó que sí pueden atenuarse los efectos si se actúa con rapidez y se prioriza la atención en las zonas más críticas.
Uno de los casos más urgentes, señaló, es el del kilómetro 189 de la ruta Cito Zarco, donde colapsó una bóveda por antigüedad y daño climático.
Allí ya se habilitó un paso alterno mientras se restablece la carretera. También mencionó daños en varios puentes que están siendo monitoreados y atendidos para evitar interrupciones mayores.
Sobre las críticas relacionadas con la planificación y el mantenimiento deficiente, el ministro reconoció que “hay tramos de la red vial que necesitan atención prioritaria”, y explicó que “por largo tiempo no se les dio mantenimiento”.
Añadió que su gestión ya inició la ejecución de los proyectos pendientes de 2024 y se encuentra avanzando con los de 2025. “El resto del año vamos a tener suficiente trabajo para darle un mantenimiento más eficiente a toda la red vial”, dijo.
Consultado sobre posibles irregularidades en los contratos, Bobadilla admitió que algunas empresas no han cumplido con los parámetros requeridos o han presentado inconsistencias en sus ofertas.
También señaló problemas con fianzas vencidas y trámites administrativos mal gestionados, pero aseguró que su equipo está “revisando concienzudamente los procedimientos” para garantizar que los proyectos avancen dentro del marco legal.
El ministro también se refirió a los 14 proyectos suspendidos que su administración espera reactivar a finales de este mes. Estos forman parte del plan Conecta, enfocado en mejorar la conectividad nacional y reducir la fragilidad estructural ante las lluvias.
Además, confirmó que en 2026 entrará en funcionamiento la Dirección de Proyectos Prioritarios (DIP), creada por el Congreso para centralizar y agilizar el mantenimiento vial.
“La red vial no está en condiciones pésimas, pero sí en condiciones delicadas y las estamos atendiendo”, afirmó Bobadilla. El funcionario cerró reconociendo que el verdadero reto no es solo responder a los efectos inmediatos de las lluvias, sino recuperar décadas de atraso y asegurar que las carreteras del país puedan resistir los embates cada vez más impredecibles del clima.