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Ocho finales para lograr dos objetivos y alimentar el sueño remoto de LaLiga

15 de abril de 2022
El técnico del FC Barcelona, Xavi Hernández, durante el encuentro contra el Eintracht correspondiente a la vuelta de los cuartos de final de la Liga Europa, este jueves en el estadio del Camp Nou. EFE / Enric Fontcuberta

Cádiz, 15 abr (EFE).- El exjugador del Barcelona y el Cádiz Onésimo Sánchez ha señalado que el equipo andaluz puede sacar algo positivo de su visita del próximo lunes al Camp Nou, en el partido que cierra trigésima segunda jornada de LaLiga Santander, con un sistema defensivo pero «quitándole la pelota» al conjunto catalán.

Onésimo, de 53 años y que actualmente ejerce como entrenador del Celta B, comentó en declaraciones a Efe que ambos equipos se juegan «muchas cosas el tramo final» de la temporada, en la que el Barça afronta el partido con la decepción que supuso la eliminación este jueves de la Liga Europa ante el Eintracht alemán pero aún con opciones matemáticas de alcanzar al líder de LaLiga, el Real Madrid, mientras que el Cádiz está en plena lucha por la permanencia.

Para el que fuera delantero en los años ochenta y noventa, el Barcelona tiene atacantes que son «determinantes, por lo que es favorito, y más al jugar en su estadio», pero puntualizó que el Cádiz, «con Sergio (González) como entrenador sabe a lo que juega y se está convirtiendo en un equipo al que es difícil ganarle».

El exdelantero, por otra parte, relató que guarda “buenos recuerdos” de su etapa en ambos clubes, en los que militó una temporada en cada uno. Primero jugó en el Cádiz, en la 1988-89 cedido por el Valladolid, con el que ya llevaba dos campañas en Primera División.

«Me hizo bien jugar allí -en Cádiz- . Era muy joven y estuve con gente experta y de un nivel altísimo», indicó el vallisoletano, quien, entre sus compañeros en el conjunto gaditano, destacó por encima de todos al delantero salvadoreño Jorge ‘Mágico’ González, del que dijo que era «un espectáculo verlo».

Además, resaltó a «Enrique Montero, Elías Benito, Juan José Jiménez, Carmelo Navarro, Jesús Linares, que era un gran capitán, y a jóvenes con muchas ganas como Manolo Villa o Antonio Calderón» en una etapa en la que se sintió «muy querido» porque la afición gaditana es «muy agradecida con los jugadores diferentes» y que él «buscaba encarar y regatear, y eso gusta mucho allí», precisó.

«Nos salvamos con relativa facilidad y antes de tiempo, al contrario de lo que se acostumbraba», recordó el exdelantero, que a la temporada siguiente (1989-90) llegó al Barcelona, lo que valoró como «algo especial, debido a la grandeza de estar en un club así, lo que da otro prisma, no sólo en el fútbol sino en la vida».

Onésimo reconoció «no jugar mucho» en ese ejercicio con la formación azulgrana, aunque, no obstante, resaltó la figura de su entrenador, el holandés Johan Cruyff, y un encuentro que conserva en la memoria, el Barcelona-Anderlecht (2-1) de octavos de final de la Recopa.

«Me salió el partido esperado ante cien mil personas», aseveró el ahora entrenador, quien en su carrera como futbolista también estuvo, además del Valladolid, Cádiz y Barcelona, en el Rayo Vallecano, Sevilla, Burgos y Palencia.

En la actualidad cumple en Vigo su tercera temporada al frente del filial del Celta y se mostró «encantado» en un equipo al que salvó del descenso a Tercera en su llegada y también lo ascendió la pasada a Primera RFEF.

«Ahora estamos peleando por la promoción de ascenso (a Segunda División), lo que está por encima de lo que se esperaba. Estoy contento en el club y en la ciudad pero el mérito principal es de los jugadores”, aseguró Onésimo, que antes también ha entrenado al Valladolid, Huesca, Real Murcia y Toledo.

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