¡Nuevas caletas! Y sigue el hallazgo de teléfonos, chips y cuchillos en cárceles de Guatemala

Un operativo ejecutado en la Granja Modelo de Rehabilitación Pavón permitió a las autoridades del Sistema Penitenciario de Guatemala descubrir una red de comunicaciones clandestinas que operaba desde el interior de este centro carcelario.
La requisa, orientada específicamente a combatir las extorsiones, reveló la existencia de caletas ocultas donde se almacenaban diversos dispositivos electrónicos utilizados presuntamente para mantener contacto con el exterior.
Hallazgo de caletas
El operativo, realizado como parte de las acciones permanentes que mantiene la Dirección General del Sistema Penitenciario (DGSP) para neutralizar actividades ilícitas dentro de los centros de detención, fue ejecutado por un equipo multidisciplinario que incluyó a las Unidades de Análisis, Operativo, Inspectoría General y el Grupo Élite.
Durante el minucioso registro de las instalaciones, los agentes penitenciarios lograron localizar y confiscar un arsenal tecnológico que incluía 26 teléfonos celulares, 8 chips de telefonía, múltiples cargadores para dispositivos móviles, objetos punzocortantes y, en un hallazgo particularmente preocupante, radios transmisores que podrían haber sido utilizados para coordinar actividades tanto dentro como fuera del recinto penitenciario.
La presencia de estos dispositivos de comunicación dentro de Pavón representa un grave riesgo para la seguridad pública, considerando que las extorsiones telefónicas desde centros penitenciarios se han convertido en uno de los delitos que más afectan a la población guatemalteca. Estos aparatos permiten a los reclusos mantener contacto con cómplices en el exterior, coordinar operaciones delictivas y, especialmente, realizar llamadas amenazantes para exigir pagos bajo amenazas de violencia.
Gracias al trabajo en conjunto de las Unidades de Análisis, Operativo, Inspectoría General y Grupo Élite se obtuvo esto:
📌 Resultado requisa:▪️ 26 teléfonos celulares
▪️ 8 chips de telefonía
▪️ Cargadores celulares
▪️ Objetos punzocortante
▪️ Radios transmisores#SPenAcción pic.twitter.com/8xfBwMJsLB— Sistema Penitenciario de Guatemala (@_SPGuatemala) July 29, 2025
La Granja Modelo de Rehabilitación Pavón, ubicada en el municipio de Fraijanes, departamento de Guatemala, es uno de los centros penitenciarios más grandes del país y ha sido históricamente un punto focal para las autoridades debido a los constantes desafíos de seguridad que presenta.
Con una población reclusa que incluye miembros de organizaciones criminales, el control de las comunicaciones no autorizadas representa una prioridad constante para las autoridades.
El descubrimiento de caletas ocultas durante la requisa evidencia la sofisticación de los métodos utilizados por los reclusos para evadir los controles de seguridad.
Estas caletas, espacios cuidadosamente disimulados dentro de la infraestructura del penal, permiten ocultar no solo dispositivos electrónicos sino también otros objetos prohibidos, como las armas punzocortantes que también fueron decomisadas durante el operativo.
La presencia de radios transmisores entre los objetos confiscados añade una dimensión adicional de preocupación, ya que estos dispositivos podrían permitir comunicaciones más difíciles de interceptar que las realizadas a través de la red telefónica convencional.
Este tipo de equipos facilita la coordinación en tiempo real entre diferentes sectores del centro penitenciario o incluso con el exterior, si existen cómplices en las proximidades.
El Sistema Penitenciario destacó que este tipo de operativos forma parte de un esfuerzo continuo que se mantiene activo las 24 horas para «neutralizar y erradicar acciones ilícitas que amenazan la seguridad». Esta declaración subraya el carácter permanente de la lucha contra las actividades delictivas que se organizan desde los centros de detención, un fenómeno que ha persistido a pesar de los múltiples esfuerzos por controlarlo.
Las extorsiones desde centros penitenciarios han afectado a amplios sectores de la sociedad guatemalteca, desde pequeños comerciantes hasta empresas de transporte público, generando un impacto económico significativo y un clima de temor entre la población. Las víctimas de estas prácticas se ven obligadas a realizar pagos periódicos bajo amenazas contra su integridad física o la de sus familiares, lo que ha llevado al cierre de negocios y al abandono de zonas enteras por parte de comerciantes intimidados.
La coordinación demostrada entre las diferentes unidades del Sistema Penitenciario durante este operativo refleja un enfoque integral para abordar el problema. La participación de la Unidad de Análisis sugiere un trabajo previo de inteligencia para identificar los sectores donde podrían encontrarse los dispositivos prohibidos, mientras que la presencia del Grupo Élite aporta la capacidad operativa necesaria para ejecutar requisas en entornos potencialmente hostiles.
El decomiso de estos dispositivos electrónicos representa un golpe significativo a las redes de extorsión que operan desde Pavón, aunque la experiencia ha demostrado que estas organizaciones suelen adaptarse rápidamente, buscando nuevas formas de continuar sus operaciones ilícitas. Esto subraya la necesidad de mantener una vigilancia constante y de implementar medidas tecnológicas más avanzadas para bloquear las comunicaciones no autorizadas.
El Sistema Penitenciario concluyó su informe afirmando que «estas acciones refuerzan la seguridad penitenciaria, previenen delitos desde los centros carcelarios y demuestran nuestro compromiso firme con el pueblo de Guatemala», reafirmando así el objetivo fundamental de estas operaciones: proteger a la ciudadanía de actividades delictivas organizadas desde dentro de las prisiones.