¿Notas algo raro en el aire? Esto está pasando en Guatemala

El cielo guatemalteco ha comenzado a teñirse con un tono brumoso característico: desde el pasado 28 de mayo, una masa de polvo proveniente del desierto del Sahara arribó al país, según confirmó el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh).
Se trata de un fenómeno atmosférico que se repite cada año, pero cuyas consecuencias para la salud humana y el ambiente no deben tomarse a la ligera.
De acuerdo con el Insivumeh, las concentraciones más altas del polvo se esperan entre este jueves y los próximos días, con un rango estimado de entre 50 y 100 partículas por milímetro cúbico.
El ente científico añadió que, si bien el fenómeno es pasajero, permanecerá sobre el territorio nacional al menos hasta el miércoles 4 de junio, cuando se prevé su dispersión total.
¿Por qué importa este fenómeno?
Aunque visualmente el polvo del Sahara puede parecer inofensivo —incluso generar atardeceres más intensos—, su impacto en la salud y el ambiente puede ser significativo.
Expertos recuerdan que, en eventos pasados como el registrado entre julio y agosto de 2024, se observaron aumentos en casos de infecciones respiratorias agudas, especialmente entre personas con asma u otros padecimientos pulmonares.
Además, la exposición prolongada al polvo puede provocar neumonitis, infecciones oculares, e incluso afectar la salud de animales y plantas.
Las micro partículas contenidas en estas masas de aire pueden penetrar profundamente en el sistema respiratorio, generando molestias desde irritación nasal hasta complicaciones mayores.
Perspectiva del Comportamiento del
POLVO DEL SAHARA
DÍA 29 DE MAYO DE 2025 (07:00 HORAS)#SomosINSIVUMEH #ElPuebloDignoEsPrimero #CIV pic.twitter.com/Lx6NV91U1m— INSIVUMEH (@insivumehgt) May 29, 2025
¿Qué medidas tomar?
Aunque las autoridades aún no han emitido restricciones específicas, el Insivumeh recomienda:
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Reducir la exposición al aire libre, especialmente en personas con afecciones respiratorias previas.
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Utilizar mascarilla si se realizan actividades en exteriores.
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Mantener puertas y ventanas cerradas para evitar que el polvo entre a los hogares.
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Estar atentos a síntomas como tos persistente, irritación en los ojos o dificultad para respirar.
Un viaje de 7 mil kilómetros
El polvo del Sahara recorre cerca de 7 mil kilómetros desde el norte de África hasta América, impulsado por fuertes corrientes de aire.
Durante su trayecto, transporta minerales, bacterias y otros elementos que, aunque a veces benefician los suelos y ecosistemas tropicales, también representan riesgos sanitarios.
Las autoridades reiteran que este tipo de fenómenos seguirán ocurriendo de forma cíclica, por lo que estar informados y tomar medidas preventivas es clave para reducir sus efectos negativos.