Niños guatemaltecos muestran señales de recuperación tras acciones contra la desnutrición

La niñez guatemalteca comienza a reflejar avances concretos en la lucha contra la desnutrición aguda y el hambre estacional, luego de que distintas instituciones del Estado fortalecieran sus acciones de prevención, atención y seguimiento en todo el país, especialmente en las comunidades más vulnerables.
Durante la cuarta reunión ordinaria del Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Conasan), se dieron a conocer resultados que evidencian una mejora en la salud de miles de niños.
Uno de los principales logros ha sido la recuperación de más de la mitad de los menores que fueron diagnosticados con desnutrición aguda en los últimos meses, gracias a un protocolo interinstitucional que permite dar atención directa desde el nivel municipal.
Además, el acompañamiento a las familias mediante programas sociales ha sido clave en este proceso.
📌Hoy en el #CONASAN se conocieron los avances en la implementación de los protocolos para el abordaje de la desnutrición aguda y del hambre estacional. pic.twitter.com/gQhdAlTSYN
— SESAN (@SecretariaSESAN) December 2, 2025
A través del bono Nutrición, miles de niños y niñas han logrado superar su condición, mientras que la entrega de alimentos a hogares en riesgo ha contribuido a estabilizar su estado nutricional y reducir la inseguridad alimentaria.
En el corredor seco, una de las zonas más golpeadas históricamente por el hambre estacional, los datos también reflejan una tendencia positiva. La implementación de acciones de emergencia permitió identificar y tratar de forma oportuna a niños en condición de vulnerabilidad. Como resultado, un alto porcentaje de ellos ya muestra una evolución favorable en su recuperación.
Las mejoras no solo se observan en el peso y talla de los menores, sino también en la reducción de enfermedades asociadas a la desnutrición, como neumonías, diarreas y padecimientos transmitidos por agua y alimentos contaminados.
La distribución de micronutrientes a niños pequeños ha fortalecido su sistema inmunológico, ayudando a prevenir nuevos cuadros de enfermedad que afecten su desarrollo.
A la par de las intervenciones médicas y alimentarias, también se han impulsado huertos familiares y escolares, los cuales permiten a las comunidades producir alimentos frescos y nutritivos.
Estas acciones promueven la autosostenibilidad y fortalecen la cultura de alimentación saludable desde la infancia.
Asimismo, madres de familia han sido capacitadas en proyectos productivos, lo que les permite generar ingresos y mejorar las condiciones de vida de sus hijos.
Las autoridades coincidieron en que aún existen grandes retos, pero destacaron que la coordinación entre instituciones ha sido determinante para salvar vidas, mejorar la calidad de vida de miles de niños y avanzar en la construcción de un país donde crecer sano no sea un privilegio, sino un derecho para toda la niñez.